Parece mentira, pero apelar a los recuerdos de la infancia y los sabores y recuerdos más tradicionales funciona a las marcas. Si no, no se explica el que productos que utilizamos en nuestros años de juventud vuelvan a estar de moda. Una fórmula de éxito asegurada, que permite a las marcas no tener que gastar grandes cantidades de dinero en Innovación y diseño. Les basta, exclusivamente, con adaptar a los nuevos tiempos las líneas de los viejos modelos.
Polaroid
Un clásico de la fotografía que a finales de la década de los 90 desaparecía al no poder competir con las cámaras digitales. Ahora la cosa cambia. Vuelve lo retro, y resulta que ahora nos encanta tener encima de la mesa la fotografía tan especial que acabamos de hacer. Sobre todo en bodas y fiestas, no es raro verla en los clásicos fotomatones que se instalan en ella.
De hecho, hace unos días, el fotógrafo Miles Aldridge, reclamaba la supervivencia de la película en la fotografía, que parece destinada a desaparecer. Ahora bien, cuidado porque las fotos que salen de las nueva Polaroid son mucho más pequeñas que antes: 54×86 milímetros, aunque sigue habiendo espacio para escribir debajo y cogerlas sin problemas.
Scalextric
Nunca ha desaparecido de las jugueterías, pero se había quedado un tanto demodé. Era cosa de padres que querían que sus hijos jugaran sí o sí con uno de ellos. Esas míticas carreras a través de media casa son inolvidables en la juventud. Sin embargo, ahora Scalextric está dispuesta a dar la batalla.
Para ello se ha reinventado con nuevos retos para los jugadores. Se ha pasado de 2 carriles a 6, mandos inalámbricos… Todo un juego del Siglo XXI. La reinvención de una marca nacida en 1952.
Yumas
Las zapatillas durante principios de siglo XX vivieron una etapa de asfixia. Sólo se utilizaban para hacer deporte, y aquellas que no eran para ello no gustaban. Muchas han desaparecido, otras bajaron el pistón e intentaron adaptarse como el caso de Yumas, que ahora ha recuperado algunos de sus míticos modelos para vestir la moda del 2016.
Cuadernillos Rubio
Han enseñado a escribir y sumar a más de tres generaciones. ¿O a ti no te tocaba hacer estas ‘tareas’ en vacaciones? Seguro que sí, no mientas. Si no, no eran vacaciones. La llegada de los ordenadores y de las pizarras digitales a las escuelas hicieron pensar que ya no tendría sentido que siguieran viviendo. Sin embargo, han sabido adaptarse a los nuevos tiempos con algunas aplicaciones on-line.
No sólo eso, les ha dado también tiempo a buscar nuevas vías de negocio. De hecho, hace sólo unos meses lanzaron una colección destinada a los enfermos de Parkinson. Su intención es la de ayudar a que sigan desarrollando tareas cognitivas e intentar mejorar sus destrezas motoras.
Victoria
Las míticas bambas. Durante años las hemos visto en zapaterías de toda la vida, tratando de sobrevivir. La marca de toda la vida, Victoria, tuvo graves problemas económicos allá por el año 98 cuando tuvo que cambiar de dueños. Ahora, según datos de la propia compañía, han vuelto a reforzar sus ventas y están cerca de vender dos millones de unidades al año.
La marca viene por el nombre de la mujer del fundador: Gregorio Jiménez, que decidió abrir una fábrica de zapatillas en Cervecera del Río Alhama en La Rioja allá por 1915. En un principio sólo hacía alpargatas de esparto, hasta que años más tarde se decantó también por introducir la loneta –lo que le dio el salto a la fama-.
FRIGO
Seguro que este verano te has tomado más de uno y de dos. Todos conocemos sus modelos casi de memoria: Frigopie, Frigodedo, cornetto… No falla. De hecho, tratan de combinar en su estrategia modernidad y antigüedad. No hay nada que funcione mejor en el mercado alimenticio como apelar a los sabores de la infancia. Y más cuando se está en el tiempo libre en el que estamos relajados.
Ray Ban Wayfarer
Mucho tiene que agradecerle Ray Ban a Madonna y Tom Cruise. Gracias a ellos este modelo que había quedado desfasado ha vuelto a estar de moda. Es una buena técnica, el empleo ¿casual? de un famoso para volver a lanzar productos que en su momento dieron buenos resultados.
De hecho, esto ha servido para revitalizar las ventas de otras ‘viejas glorias’ de la marca como las Ray Ban de piloto. Éstas fueron las que dieron la fama a la marca allá por 1933 cuando tuvieron que lanzar un pedido para las fuerzas aéreas de los Estados Unidos. Por aquel entonces ni siquiera se llamaban Ray Ban, su nombre era Bausch&Lomb.
Moritz
La cervecera catalana desapareció en mitad de los 80, tras más de dos siglos trabajando. Siempre en Barcelona, y de tradición familiar. Allá por 2004 las nuevas generaciones -aprovechando la moda de las cervezas artesanales- decidieron poner en marcha de nuevo la marca a ver si triunfaba. Y no parece que se hayan equivocado. De hecho, se aprovechan de esos 150 años de experiencia a sus espaldas como marchamo de calidad.
Han recuperado un mito de los españoles: el 600 para anunciarse, que ya fue en su momento el icono de la marca. Siguen basados en Barcelona, pero ahora ya es posible encontrar el producto en otras tiendas del país y con planes de expansión internacional.
Montesa
Era la marca de motos por excelencia de los 70 y los 80. Tenían modelos para todo tipo de usuarios. Sin embargo, con la caída del precio de los coches la marca catalana se vio obligada a reorientarse. ¿A dónde? Al trial y al cross, casi nada. Así que empezaron los problemas y la marca catalana pasó a manos japonesas, cosa que no ocurrió con otras empresas de la competencia.
La Montesa llegaba de neuvo a los distribuidores a principios de los 2.000 rescatado por su nuevo propietario: Honda. Un modelo Cota, que era un rediseño de la Montesa más tradicional. Eso sí, ahora se centra exclusivamente en el triatlón y en la competición. Por tanto, eso de verla rodando por una calle va a estar muy complicado.