Un nuevo escándalo sacude el entorno de Íñigo Onieva, el polémico marido de Tamara Falcó, tras la difusión de unas comprometedoras imágenes en el programa TardeAR. En estas grabaciones, emitidas en exclusiva por el espacio televisivo, se puede ver a Álex Ripoll, abogado y mejor amigo de Onieva, presuntamente cometiendo robos en un hotel de lujo ubicado en la exclusiva zona de Mirasierra, en Madrid. Las cámaras de seguridad del establecimiento captaron a Ripoll cargando su coche con colchones, plantas, ropa de cama, aspiradoras, cuadros y otros objetos, en una secuencia que ha dejado a la audiencia y a los implicados en estado de conmoción.
Ha estallado la bomba

El material audiovisual, que ha sido analizado minuciosamente por el equipo de TardeAR, muestra a Ripoll actuando con total naturalidad mientras carga los enseres en su vehículo. Según la denuncia presentada por el hotel, estos robos habrían tenido lugar en varias ocasiones entre septiembre y diciembre de 2024. El valor total de los objetos sustraídos, según las estimaciones proporcionadas por el programa de Ana Rosa Quintana, asciende a la nada desdeñable cifra de 10.531 euros.
El abogado denunciado, Álex Ripoll, es conocido no solo por su amistad cercana con Íñigo Onieva, sino también por haber sido pareja de la actriz Cristina Castaño. Su implicación en este escándalo ha generado un gran revuelo, especialmente tras la respuesta del propio Ripoll, quien ha negado categóricamente las acusaciones. En declaraciones exclusivas al equipo del programa, el abogado ha asegurado: «No soy yo. No reconozco haber hecho esto. No entiendo por qué el hotel me denuncia a mí, no entiendo nada». Sin embargo, estas palabras no han logrado disipar las dudas que ahora recaen sobre él, especialmente considerando que el hotel ha señalado en la denuncia que las acciones de Ripoll podrían estar relacionadas con su actividad profesional, ya que gestiona una empresa de compraventa, alquiler y promoción de inmuebles.
La relación entre Onieva y Ripoll, considerada hasta ahora como una amistad sólida, parece tambalearse bajo el peso de estas acusaciones. Para Íñigo Onieva, que ha estado constantemente en el ojo del huracán mediático desde su matrimonio con Tamara Falcó, este incidente supone un nuevo desafío. Fuentes cercanas aseguran que el empresario teme que este escándalo empañe aún más su reputación, especialmente tras el esfuerzo que él y su esposa han realizado para presentarse como una pareja estable y alejada de polémicas tras superar los altibajos iniciales de su relación.
Íñigo Onieva tiene problemas

El caso ha abierto un amplio debate sobre la supuesta responsabilidad de Íñigo Onieva en cuanto al círculo de amistades que mantiene. Aunque Onieva no está directamente implicado en las acciones de Ripoll, su proximidad al abogado ha despertado preguntas sobre los valores y comportamientos que tolera dentro de su entorno cercano. En redes sociales, muchos usuarios han señalado la posible influencia negativa que estas amistades podrían tener en la imagen pública de Tamara Falcó, quien desde su boda con Onieva ha intentado mantener un perfil más discreto y centrado en sus proyectos profesionales y personales.
Por ahora, el caso sigue en curso, con el hotel avanzando en el proceso legal contra Álex Ripoll. La investigación tratará de esclarecer los hechos y determinar si efectivamente Ripoll es culpable de las acusaciones que se le imputan. Mientras tanto, tanto Íñigo Onieva como Tamara Falcó se enfrentan a un nuevo episodio de escrutinio público, intentando, una vez más, superar la tormenta mediática que rodea sus vidas.
Este episodio no solo pone en tela de juicio la conducta de Álex Ripoll, sino que también representa un golpe más para la ya polémica figura de Íñigo Onieva, quien, pese a no estar directamente relacionado con los actos de su amigo, deberá lidiar con las consecuencias de tener a alguien de su círculo íntimo en el centro de un escándalo de esta magnitud.