Este miércoles, Redeia ha presentado sus resultados anuales y, como se esperaba, el impacto de los activos ‘viejos’ ha sido devastador. También lo ha sido, paradójicamente, la venta de Hispasat, que pese a la ganancia de liquidez ha supuesto una minusvaloración de sus recursos. Con todo, la audaz actividad inversora y la expectativa de incentivos a las energías limpias despejan, según los expertos, el panorama de la compañía.
En concreto, Redeia obtuvo un beneficio neto de 368,4 millones de euros en 2024, lo que supone una caída del 46,6% con respecto al ejercicio anterior. Los balances se han visto menoscabados por la finalización de la vida útil regulatoria de sus activos anteriores a 1998, cuyo impacto anual en ingresos asciende a unos 260 millones de euros, y las minusvalías de 137 millones de euros registradas por la venta de Hispasat, según informó la compañía.
RENTA 4 PONE A REDEIA «EN REVISIÓN»
Al respecto, Renta 4 (que ya había vaticinado el desplome de las cuentas de Redeia y sus causas fundamentales) comenta que las cifras registran «la desconsolidación de Hispasat y la salida de los activos pre-98 en el negocio de transporte de electricidad en España».
Por lo demás, destaca que «la buena marcha en Perú ha sido compensada por los menores trabajos para terceros en Chile y las menores cifras de Brasil debido al tipo de cambio, mientras que los contratos del negocio de fibra han descendido ligeramente por las renegociaciones en un contexto exigente».
Finalmente, el análisis, firmado por Ángel Pérez Llamazares, subraya el crecimiento «significativo» del flujo de caja operativo,» a consecuencia del cobro del importe a devolver del impuesto sobre beneficios de 2022, que ascendía a 193 millones de euros, fundamentalmente por la plusvalía de la venta de Reintel y por un deterioro de circulante muy inferior al registrado en 2023″.
Renta 4 reitera su recomendación de ‘mantener’ y un precio objetivo de 19 euros para las acciones de Redeia, al que, eso sí, pone en revisión.
BANKINTER CREE QUE VIENEN TIEMPOS MEJORES
La analista de Bankinter Aránzazu Bueno indica que los resultados de Redeia están «en línea con el consenso». Bueno explica que «los activos anteriores 1998 dejan de percibir remuneración a partir de 2024, lo que se traduce en una menor base de activos regulados y, por tanto, menores ingresos y resultados», luego el desplome del beneficio neto es cualquier cosa excepto inesperado.
«Tras estos resultados, mantenemos la recomendación de comprar ante la posibilidad de volver a la senda de crecimiento en resultados en el próximo periodo regulatorio (2026-2031) y una atractiva valoración» -manifiesta la experta de Bankinter- «La base de activos regulados se verá favorecida a futuro por las inversiones necesarias para integrar toda la nueva capacidad en renovables, para reforzar las interconexiones con Francia y con las islas y para modernizar la red existente».
Además, resalta, el retorno financiero aplicado sobre estos activos debería también mejorar considerando el entorno de mayores tipos a largo plazo en los últimos años y la necesidad de incentivar las inversiones relacionadas con la transición energética. «El regulador (CNMC) ha comenzado los trámites para la modificación de la tasa de retribución financiera y en los próximos meses podría dar a conocer una indicación preliminar», especula.
GVC, PENDIENTE DE LA DINÁMICA DEL MERCADO Y LA LEY
La evaluación de GVC Gaesco sobre los balances de Redeia es, si no más sombrío, sí más escéptico. Su informe recuerda que los resultados de la eléctrica «han reclasificado la aportación de Hispasat, desde un reconocimiento global a una sola línea que recoge la pérdida contable de 137 millones de euros».
Con todo, GVC considera que, excluyendo los perniciosos efectos de la desinversión en Hispasat y los activos viejos, «los resultados están en línea de lo esperado y destacamos el fuerte crecimiento de las inversiones, que han superado los 1.100 millones de euros en el año».
«Después de un año de transición, 2025 será destacado por el aumento de inversiones y el cambio de regulación» -concluye- «Nuestras estimaciones incluyen una mejora muy limitada de la regulación de redes en España, por lo que una vez que se confirme una mejora en la Tasa de Retribución Financiera que se aplica a los activos, probablemente realizaremos una mejora de la valoración».
LAS MÉTRICAS DE REDEIA
Entre el resto de métricas de Redeia resalta el resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo presidido por Beatriz Corredor, que alcanzó los 1.210 millones de euros, un 12,4% por debajo del obtenido al cierre del ejercicio de 2023.
Por su parte, la suma de la cifra de negocio y de la participación en beneficios de sociedades valoradas por el método de la participación (con actividad análoga) ascendió a 1.647,5 millones de euros, un 12,4% inferior a los 1.879,9 millones de euros registrados a cierre de diciembre 2023.
Mientras, la deuda financiera neta de la compañía se situaba a cierre de 2024 en los 5.369,9 millones de euros, 394 millones superior al dato de 2023, en coherencia con el aumento del esfuerzo inversor. A este respecto, el grupo tiene una deuda diversificada y con un rating crediticio que las agencias S&P y Fitch mantienen en el nivel ‘A-‘, con perspectiva ‘estable’.