Las fresas son una de las frutas más populares en la época de febrero. Su regusto amable y fresco, junto con los beneficios para la salud, las convierten en una fruta que debemos intercalar en nuestras dietas. Sin embargo, muchos desconocen que la manera en que limpiemos las fresas puede hacer que pierdan todo tu valor nutritivo.
Por eso, es muy importante comprender el método con el que se deben lavar bien siempre, para que no pierdan todos esos beneficios que pueden ofrecer a nuestro organismo, de modo que hoy te vamos a contar todo sobre ello, para que no te pierdas ni un ápice del bienestar que esta fruta pueden ofrecerte.
1Los medios que nos ofrecen las fresas
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Antes de adentrarnos en cómo lavarlas bien, es interesante entender por qué deberíamos consumirlas. Las fresas no solo son deliciosas, sino que están llenas de vitamina C, un vigoroso antioxidante que ayuda a robustecer el sistema inmune y lidera el proceso de antienvejecimiento de las células de nuestro organismo, previniendo el daño. Además, contienen mucha fibra que contribuye a mejorar el tránsito intestinal, favoreciendo una digestión más saludable.
Otro beneficio es que son antiinflamatorias y reducen la posibilidad de que aparezcan enfermedades crónicas. Son una fruta baja en calorías y rica en agua, lo que las convierte en una deliciosa y sana adición a nuestra dieta, cuando estamos buscando comernos algo equilibrado, sin que quedemos totalmente llenos o muy pesados.
Además, son beneficiosas para la vigorización cardiovascular. Sus compuestos bioactivos ayudan a evitar el bloqueo arterial y a rebajar los niveles de colesterol LDL (malo), protegiendo de este modo el sistema cardiovascular.