Fabricantes como Ericsson y Samsung ya trabajan en perfilar la siguiente tecnología de las telecomunicaciones, el 6G, que ya cuenta con logo y los primeros estándares oficiales. Todavía estamos tratando de que la tecnología 5G real llegue a los rincones de la España vaciada, y del resto del mundo, cuando los organismos internacionales que piensan y trabajan en perfilar el futuro vuelven a demostrarnos que la tecnología en este siglo XXI va más deprisa de lo que podemos asimilar y consumir. El 6G puede afianzarse sobre la tecnología 5G, y lo hará para crear un mundo ciberfísico seguro y muy capacitante para la sociedad y la economía a partir de 2030.
Tal y como aseguran desde la sección de telecomunicaciones del sindicato UGT, «el 6G no solo ya tiene logo (se oficializó hace ahora un año) que puede parecer trivial, sino que además tiene ya una recomendación oficial de la Unión Internacional de Comunicaciones (la ITU -R M.2160), que busca alcanzar una velocidad pico de 200 Gbps y velocidades medias estables entre 300 y 500 Mbps (aunque ya se han conseguido pruebas de 938 Gbps en laboratorio). Las estimaciones de latencia también son asombrosas (hasta 0,1 ms) y, en cuanto a capacidad, se pretende absorber un tráfico por área en una horquilla de 30 Mbit/s/m2 – 50 Mbit/s/m2″, según explican los responsables sindicales de la sección de telecomunicaciones.
El 6G puede afianzarse sobre la tecnología 5G, y lo hará para crear un mundo ciberfísico seguro y muy capacitante para la sociedad y la economía a partir de 2030
Los expertos en la materia indican que las primeras pruebas, que según lamentan, también se han realizado en Asia, «como lo fueron con el 4G y 5G, donde Europa perdió el prestigio adquirido con el 2G/GSM»)», ya consiguen 100 Gbps por segundo en interiores empleando la banda de 100 GHz.
Los fabricantes, como Samsung, afirman que para alcanzar tales magnitudes habrá que reservar una cantidad ingente de espectro, considerando desde la banda baja por debajo de 1 GHz, hasta la banda media en el rango de 1-24 GHz y la banda alta en el rango de 24-300 GHz. «En suma, ciertos de megahercios que tendrán que ponerse a disposición de las operadoras para sacar todo el jugo a esta nueva tecnología, lo que conllevará nuevos dividendos digitales y refarming, afirman los expertos telecos de UGT.
Aún así, ya se está fijando en el horizonte como fecha de comercialización el año 2030, según el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones (ETSI), «por lo que aún existe margen de adaptación y previsión, pero algunos fabricantes como Ericsson ya están presentando sus propias arquitecturas, con sugerentes nombres como ‘The cyber-physical world‘, según el último Informe de movilidad de Ericsson del pasado mes de noviembre.

ERICSSON Y EL CAMINO HACIA EL 6G
El informe de la tecnológica sueca indica que se espera que los primeros despliegues de 6G, en efecto, se realicen en 2030, y que el proceso hacia esa tecnología ya está bien encaminado. Será en esa década cuando se vean los primeros 6G comerciales. Es la industria de las TIC, el mundo académico y los organismos de normalización los que ya «han comenzado a debatir e invertir en nuevas tecnologías para impulsar la próxima generación de posibilidades inalámbricas», más allá de 5G y 5G Advanced.
Según Ericsson, a largo plazo, las capacidades del 6G permitirán hacer realidad la visión de moverse libremente por el mundo ciberfísico, que incluirá la realidad aumentada y virtual, los gemelos digitales actuales, e irá más allá al proporcionar un «vínculo mucho más cercano con la realidad» porque será posible proyectar objetos digitales sobre objetos físicos que estén representados digitalmente, lo que les permitirá coexistir como una realidad mixta.
Serán posibles entonces llamadas holográficas en las que una persona esté representada digitalmente dentro de un entorno físico. Para ellos se utilizarán innumerables sensores para que actualicen constantemente la representación digital en tiempo real. Es solo un ejemplo.
las capacidades del 6G permitirán hacer realidad la visión de moverse libremente por el mundo ciberfísico, que incluirá la realidad aumentada y virtual, los gemelos digitales actuales, e irá más allá al proporcionar un «vínculo mucho más cercano con la realidad»
El objetivo de la red 6G será, según Ericsson, el de proporcionar «inteligencia, conectividad omnipresente y sincronización total. Así, las redes del futuro serán un componente fundamental «para el funcionamiento de prácticamente todas las partes de la vida, incluidas la sociedad y la industria, y van a satisfacer las necesidades de comunicación de los humanos y las máquinas inteligentes.
Ese mundo ciberfísico que se llegará a crear esperan emerja de manera gradual a partir de las primeras implementaciones del 6G en 2030, aunque reconocen que no hay todavía una hoja de ruta detallada para el 6G. Sin embargo, «en base a varios años de investigación, el trabajo de preestandarización ya ha comenzado«, y las nuevas áreas de aplicación del 6G se van a continuar desarrollando «en paralelo con la evolución del 5G», que es en lo que ahora mismo estamos inmersos en el mundo entero.
Para que se produzca esa evolución del 5G al 6G tienen que «mejorar las capacidades clásicas, como las velocidades de datos alcanzables, la latencia y el rendimiento energético», porque a demás de estas, se esperan «capacidades completamente nuevas dentro del 6G, incluidos servicios que ofrecen funciones más allá de la comunicación, como inteligencia artificial y servicios informáticos, servicios de información como detección y comunicación integradas».
El objetivo de la red 6G será, según Ericsson, el de proporcionar «inteligencia, conectividad omnipresente y sincronización total
Y como si de una película futurista se tratase, desde Ericsson explican que «con las capacidades de la IA incorporadas en las redes del futuro, proporcionarán conectividad global, así como servicios más allá de la conectividad para aplicaciones futuras». Creen que el 6G se convertirá en la «columna vertebral de la información de la sociedad, lo que conducirá a la creación de un mundo físico totalmente digitalizado y programable«.
Pero claro, todo esto si no se estropea por dirigentes que prefieren volver al pasado en su concepción de cómo debe organizarse la economía global. Esperemos que los avances en globalización tecnológica, como lo sería el 6G, no se vean retrasados por políticas reaccionarias como las de Donald Trump.