La televisión de nuestro país ha tenido revés muchas despedidas, pero no tantas como la de Cuéntame cómo pasó. Tras 22 años en antena, la familia Alcántara se despedía con un nudo en la garganta de muchos millones de personas que se quedaban ahí esperando que llegara el siguiente capítulo.
Sin embargo, como suele suceder en las grandes historias, los finales son, de vez en cuando, solo pausas. Y efectivamente, el rumoreo que ya ha dado salida a que los Alcántara lleguen a la gran pantalla en una secuela cinematográfica que hiciera resurgir la llama de una serie de la que se tiene un cariño especial en la historia de RTVE.
1LA RESURRECCIÓN DE LOS ALCÁNTARA

Desbordar una ficción después de su despedida oficial no es nada fácil. José Pastor, actual responsable de los directores de Cine y Ficción de RTVE, ya avisó hace tiempo del riesgo que puede suponer que una historia salte a la pantalla y cómo la producción de la película puede resultar fallida. No obstante, el cine tiene la posibilidad -según de las fuentes consultadas- de adentrarse en territorios inexplorados.
Según las fuentes, la película sería una continuidad de los últimos episodios, ya transcurriendo el nuevo milenio y justo después de la muerte de Herminia (María Galiana), la cual supuso el cierre de la serie en televisión. Este salto sería una forma de adentrarse en una España en plena transformación, a la que los Alcántara se tendrían que adaptar ante los cambios sociales y tecnológicos.
El problema es que, al adaptarse a la producción del cine, se pierde el carácter más íntimo y tradicional de la serie. La pregunta sería: ¿podrá la película utilizar personajes secundarios o incorporar historias nuevas sin que se pierda la esencia que encantó a los espectadores del serial? La respuesta no puede ser otra que un guion que, de momento, permanece bajo llave. Por otro lado, la variación de formato genera dudas sobre el estilo visual y narrativo.
La serie tenía un desarrollo pausado con una detallada atención a lo cotidiano, un ritmo narrativo que contrasta con lo que un espectador puede esperar en el cine, donde todo suele ser más rápido. Así, el reto está en encontrar un lenguaje cinematográfico que pueda captar la esencia de Cuéntame y que, además, le aporte algo nuevo y emocionante. No es cuestión de estirar un capítulo, sino de trabajar una experiencia que plantee su razón de ser en la gran pantalla.