Las guerras comerciales entre Estados Unidos y sus competidores alrededor de todo el mundo y los continuos anuncios de aranceles han hecho que algunos inversores se hayan aventurado a predecir una recesión en EE.UU. y esto abre oportunidades en los países emergentes.
Aunque en Schroders creemos que esa opinión es un poco extrema, reconocemos que el sentimiento hacia la mayor economía del mundo está teniendo un impacto en los mercados a nivel global. A continuación, analizamos las consecuencias que están teniendo las guerras comerciales de Trump en los mercados emergentes de Europa y Asia y dónde vemos oportunidades.
Mercados emergentes europeos: las bolsas de Europa del Este, disparadas

Vera German, gestora especializada en value de Schroders, explica que la economía global y el panorama geopolítico son complejos y difíciles de anticipar, especialmente en un contexto marcado por la inconsistencia como la del segundo mandato de Trump. Antes de su elección, el mercado suponía que, de ser elegido, el excepcionalismo de Estados Unidos continuaría, lo que fortalecería el dólar y favorecería la economía del país, mientras que los mercados emergentes sufrirían considerablemente.
Lo que hemos observado durante estos meses es que los mercados emergentes, que ya eran accesibles, se han vuelto aún más baratos, mientras que Estados Unidos, que era caro, se ha encarecido aún más.
En términos relativos, EE.UU. se está convirtiendo en una opción menos atractiva, lo que ha llevado a los inversores a vender. En contraste, algunos mercados emergentes están emergiendo como propuestas más interesantes.
En Europa del Este, los mercados de renta variable polacos y checos son de los que mejor se han comportado en 2025, subiendo entre un 20% y un 25% en dólares. Esto se debe a que los inversores están valorando la posibilidad de que algunas de las empresas de estos mercados puedan reanudar sus operaciones en Rusia de una manera u otra.
El Índice de la Miseria estadounidense muestra señales positivas durante 2025
Mercados emergentes asiáticos: el resurgimiento de China

Por su parte, Abbas Barkhordar, gestor de Schroders, señala que: tras las elecciones estadounidenses, ha habido mucha negatividad sobre los mercados emergentes de Asia en relación con los mercados más desarrollados de Estados Unidos en particular. Gran parte de esa negatividad se ha reflejado ya en los precios y nos deja en una situación relativamente atractiva para los inversores.
En los mercados asiáticos, la clave de este año ha sido el resurgimiento de China. Esto se debe a dos razones. Por un lado, está el aumento del optimismo en el Gobierno, el cual, ha reaccionado y ha demostrado al mercado que son conscientes de que la economía está débil y que hay palancas de las que pueden tirar.
El otro punto clave ha sido la aparición de DeepSeek, el modelo de IA desarrollado en China que salió a principios de este año y realmente conmocionó a los mercados en todo el mundo, especialmente a las acciones tecnológicas de EE.UU. DeepSeek dejó entrever la posibilidad de que el desarrollo de la IA podría estar sujeto a la innovación y a métodos más baratos de entrenamiento de estos modelos.
No obstante, el impacto de estas dos claves ha sido heterogéneo en el mercado asiático.
En China ha sido positivo, con un aumento de la inversión en el desarrollo de la IA, donde maximizar los beneficios es visto como una prioridad nacional. En cambio, Taiwán ha sufrido, ya que es uno de los grandes beneficiarios del enorme gasto en IA de los gigantes tecnológicos estadounidenses. Así, aunque hablamos de una clase de activos la realidad es que se trata de tres o cuatro áreas diferentes con motores muy distintos e impactos muy diversos. Como gestores activos podemos beneficiarnos de este panorama diverso centrándonos en las áreas donde vemos las oportunidades infravaloradas.

Conclusión
Si hace 12 meses alguien dijera que la renta variable europea iba a estar muy atractiva, que China repuntaría y que la gente vendería renta variable de EE.UU., nadie le creería porque hace 12 meses no parecía un escenario posible. Esta situación nos demuestra, una vez más, que siempre se debe estar preparado para los cambios de paradigma. Si todo el mundo dice que algo va a suceder, suele ser prudente cubrirse por si acaso no sucede finalmente.