Lo cierto es que la verdad siempre encuentra su camino, pero en ‘Sueños de Libertad’ se necesitará avanzar bastante y estar seguro de tener el camino adecuado, pues este vendrá repleto de mentiras, de deseos que nunca pueden salir a la luz o de decisiones que han de transformar y cambiar el destino de los miembros que forman parte de la familia De la Reina y el destino de aliados, amigos y enemigos de ellos mismos.
A partir del avance del capítulo 280, puede esperarse que haya un importante cambio, con sus revelaciones que no dejarán tranquilo el régimen de la familia De la Reina y en cuanto a los aliados: desde un testamento que lo cambiará todo hasta el amor prohibido, incluyendo las alianzas de Conveniencia, el cuento no va a dar repartir en el camino para soltarse el control sobre la verdad y el poder.
2AMOR Y TRAICIÓN EN SUEÑOS DE LIBERTAD

El amor puede también ser un acto de rebeldía, pero en la casa De la Reina, lo es también en cuanto a lo que puede llegar a ser un acto de rebeldía, puede convertirse en un acto que cueste la vida. Andrés y Begoña, incapaces de ocultar más tiempo sus sentimientos amorosos, viven un fugaz momento de felicidad hasta que Damián los pilla. El patriarca, aunque herido y decepcionado, no solo los intenta persuadir de que han de dejar de lado su relación, sino que les advierte que les quitará la confianza necesaria.
La mirada de Damián, en el momento de descubrirlos, más que la ira, es de profunda delectación. El hijo predilecto, su hijo predilecto, ha roto el pacto no escrito de la familia que es el de mantener las apariencias ante cualquier hecho. Begoña sabe, por su parte, que hasta este momento ha permanecido en la casa siempre de manera precaria y ante esta evidencia, un escándalo como este la puede dejar indefensa.
Andrés está listo para enfrentarse a todo aquel que pretenda hacerle un tajo en la suerte de Begoña. Su exposición sobre disfrutar del derecho a ser feliz tiene buena textura, pero en las sombras de los pasillos de la mansión, las palabras bonitas no tienen la capacidad de modificar las reglas del juego. Damián puede llegar a perdonar muchas cosas, pero una afrenta pública a la memoria de Jesús puede ser demasiado.
El dilema es saber si el patriarca se dejará llevar por sus sentimientos o si, en un repentino giro de los acontecimientos, pondrá, otra vez, esta circunstancia a su favor para eternizar aún más su juego de tronos. Julia, siempre a la inquina, parece saber más cosas de las que estima que realmente haya trascendido. Su innecesario deseo por asistir al cumpleaños de Digna puede ser la coartada perfecta para acercarse a Begoña y Andrés. Si se entera de la verdad, difícilmente habrá un retorno, solo guerra.