Lo cierto es que la verdad siempre encuentra su camino, pero en ‘Sueños de Libertad’ se necesitará avanzar bastante y estar seguro de tener el camino adecuado, pues este vendrá repleto de mentiras, de deseos que nunca pueden salir a la luz o de decisiones que han de transformar y cambiar el destino de los miembros que forman parte de la familia De la Reina y el destino de aliados, amigos y enemigos de ellos mismos.
A partir del avance del capítulo 280, puede esperarse que haya un importante cambio, con sus revelaciones que no dejarán tranquilo el régimen de la familia De la Reina y en cuanto a los aliados: desde un testamento que lo cambiará todo hasta el amor prohibido, incluyendo las alianzas de Conveniencia, el cuento no va a dar repartir en el camino para soltarse el control sobre la verdad y el poder.
1EL TESTAMENTO DE JESÚS

Un documento de naturaleza legal puede tener más fuerza que una pistola, y el testamento de Jesús va a demostrarlo. Don Pedro, siempre en estado de alerta, recibe una información confidencial que lo vincula con María, una figura hasta ahora secundaria en la historia, pero que podría tener un papel cardinal. ¿Qué secretos encierran esas páginas firmadas? La respuesta no solo va a afectar a los De la Reina, con quien Don Pedro comparte su tesoro, sino que salpica a Digna, quien ve en María una potencial rajada fuerza en su juego de sombras.
Las cláusulas ocultas pueden reunir a Jesús con quienes todos suponían fuera de su círculo de relaciones, entre el personal de la casa corren rumores de que la fortuna familiar que se iba a repartir no estaba destinada a los herederos directos, sino a alguien cuya identidad ha permanecido camuflada. Este misterio financiero podría explicarlo todo, por eso Don Pedro es tan interesado por María, pues su llegada a la familia nunca jamás fue del todo explicada. ¿Es ella la persona beneficiaria?
Digna, quien en esta parte de la historia se muestra experta en detectar el talón de Aquiles de los demás, ya se ha puesto en marcha para comenzar a establecer lazos con María, de modo que sus charlas de lo más trivial en los pasillos del palacio se acaban pareciendo poco inocentes. Cualquier sonrisa, cualquier confidencia es una maniobra para ganarse la confianza de María antes de que lo haga Don Pedro.
Sin embargo, María no es una ingenua, y si hay algo que ha sabido absorber a ritmo acelerado durante su vida en la sombra de los De la Reina es que no existen conceptos como el que dice que lo que se da, se da sin esperar nada a cambio. Por otro lado, el antiguo abogado de Jesús parece jugar a dos bandas a la vez. Su repentina reaparición coindice con las investigaciones de Don Pedro, lo que puede hacer pensar que alguien está tirando de los hilos. ¿Sería Digna? ¿O bien hay un tercer jugador, que todavía no ha descubierto sus cartas?