El eterno problema digestivo que afecta a millones de españoles encuentra en un pequeño tesoro verde su mejor aliado. La fibra constituye uno de los componentes nutricionales más importantes para mantener un tránsito intestinal adecuado, y precisamente el guisante representa una de las fuentes más completas y versátiles que podemos incorporar a nuestra dieta diaria. Este diminuto alimento, presente en la gastronomía española desde tiempos inmemoriales, aporta no solo un sabor delicioso sino también beneficios digestivos que muchos desconocen.
Los expertos en nutrición llevan años señalando la importancia de incrementar el consumo de alimentos ricos en fibra para prevenir problemas como el estreñimiento crónico. El guisante destaca especialmente por su elevado contenido en este nutriente esencial, convirtiéndose en un recurso perfecto para quienes buscan soluciones naturales a sus problemas digestivos. Su fácil incorporación a todo tipo de platos, desde guisos tradicionales hasta ensaladas frescas, lo convierte en un auténtico tesoro nutricional al alcance de cualquier consumidor.
EL PODER DE LA FIBRA: ¿POR QUÉ NECESITAMOS INCORPORARLA A NUESTRA DIETA?

El cuerpo humano no puede digerir la fibra, y precisamente ahí radica su valor nutricional. Este componente esencial atraviesa el sistema digestivo prácticamente intacto, ayudando a regular el tránsito intestinal y facilitando la evacuación regular. La ingesta insuficiente de fibra representa una de las principales causas del estreñimiento crónico que afecta aproximadamente al 20% de la población española, según datos recientes del Ministerio de Sanidad.
La recomendación general establece que los adultos deberían consumir entre 25 y 30 gramos de fibra diariamente para mantener una salud digestiva óptima. La realidad muestra que la mayoría de españoles apenas alcanza la mitad de esta cantidad recomendada, debido principalmente al predominio de alimentos ultraprocesados en nuestra dieta actual. El guisante emerge como una solución natural y accesible, aportando aproximadamente 7 gramos de fibra por cada 100 gramos, lo que supone una contribución significativa a nuestras necesidades diarias de este nutriente esencial.
EL GUISANTE: EL PEQUEÑO GIGANTE NUTRICIONAL QUE REVOLUCIONA TU DIGESTIÓN
Este diminuto vegetal, presente en la dieta mediterránea desde hace siglos, esconde propiedades nutricionales extraordinarias. El guisante no solo destaca por su alto contenido en fibra, sino también por ser una fuente importante de proteínas vegetales, vitaminas del grupo B, vitamina K, manganeso y diversos antioxidantes que refuerzan el sistema inmunológico. Su versatilidad en la cocina permite incorporarlo fácilmente a nuestra alimentación diaria.
La temporada principal del guisante fresco comprende los meses de primavera, aunque gracias a las técnicas de conservación, podemos disfrutar de sus beneficios durante todo el año. Los nutricionistas recomiendan consumirlo preferentemente fresco o congelado, ya que estas presentaciones conservan mejor sus propiedades nutritivas en comparación con las versiones enlatadas, que suelen contener aditivos y mayor cantidad de sodio. Una ración diaria de aproximadamente 150 gramos de guisantes puede aportar casi un tercio de la fibra necesaria para mantener un tránsito intestinal saludable.
COMBATIR EL ESTREÑIMIENTO: ¿CÓMO ACTÚA LA FIBRA DEL GUISANTE EN NUESTRO ORGANISMO?

La fibra presente en el guisante funciona como un auténtico regulador natural del sistema digestivo. Este componente absorbe agua en el intestino grueso, aumentando el volumen de las heces y facilitando su avance a través del tracto intestinal. Este mecanismo resulta especialmente beneficioso para quienes sufren estreñimiento crónico, ya que contribuye a una evacuación más regular y sin esfuerzo.
El valor añadido del guisante reside en su contenido equilibrado de fibra soluble e insoluble. La fibra soluble forma una especie de gel en el intestino que ralentiza la digestión, mejorando la absorción de nutrientes y controlando los niveles de colesterol y azúcar en sangre. Por su parte, la fibra insoluble actúa como un «barredor» natural, arrastrando los residuos y toxinas a través del sistema digestivo. Esta combinación perfecta convierte al guisante en un aliado integral para la salud digestiva, no solo combatiendo el estreñimiento sino también previniendo otros trastornos intestinales.
INCORPORA EL GUISANTE A TU DIETA: CONSEJOS PRÁCTICOS PARA MAXIMIZAR SUS BENEFICIOS
Integrar el guisante en la alimentación cotidiana resulta sorprendentemente sencillo gracias a su sabor suave y agradable. Las posibilidades culinarias se multiplican cuando hablamos de este versátil ingrediente, desde su consumo en crudo en ensaladas hasta su incorporación en guisos, purés, arroces o como guarnición. La gastronomía española cuenta con recetas tradicionales como el menestra de verduras, donde el guisante aporta no solo sabor sino también sus importantes propiedades nutritivas.
Para aprovechar al máximo el contenido en fibra del guisante, conviene no someterlo a cocciones prolongadas. Los métodos de preparación como el vapor o el salteado rápido conservan mejor sus propiedades nutricionales, manteniendo intacta la estructura de la fibra y preservando vitaminas y minerales. Una recomendación adicional consiste en introducir el guisante gradualmente en la dieta, especialmente para quienes no están acostumbrados a un alto consumo de fibra, acompañando siempre su ingesta con una adecuada hidratación para facilitar el tránsito intestinal y potenciar los efectos beneficiosos de la fibra.
MÁS ALLÁ DEL ESTREÑIMIENTO: OTROS BENEFICIOS SORPRENDENTES DE ESTE TESORO VERDE

El potencial del guisante trasciende su capacidad para combatir el estreñimiento. Diversos estudios científicos han confirmado su papel en la prevención de enfermedades cardiovasculares, gracias a su efecto positivo sobre los niveles de colesterol y la presión arterial. Su bajo índice glucémico lo convierte también en un alimento recomendable para personas con diabetes o predisposición a desarrollarla.
El perfil nutritivo completo del guisante incluye un aporte significativo de antioxidantes como las saponinas y los polifenoles. Estos compuestos bioactivos combaten el estrés oxidativo y la inflamación crónica, factores implicados en el desarrollo de numerosas patologías degenerativas y procesos de envejecimiento prematuro. La presencia de vitamina K y diversos minerales contribuye además al mantenimiento de la salud ósea, mientras que su contenido proteico lo posiciona como un alimento valioso en dietas vegetarianas y veganas. Si buscamos un alimento completo que aporte fibra de calidad y múltiples beneficios adicionales para nuestra salud, el guisante representa sin duda una de las opciones más inteligentes que podemos incluir en nuestra cesta de la compra.