viernes, 4 abril 2025

Bogas (Endesa) y Galán (Iberdrola) alertan sobre los efectos del cierre nuclear

La innegociable decisión del Gobierno de cerrar el parque nuclear tendrá dos consecuencias poco alentadoras: la subida de los precios energéticos y una pérdida del atractivo de España como destino inversor para la industria internacional. Así lo creen los dirigentes de dos de las energéticas más importantes de nuestro país, Iberdrola y Endesa, a la sazón gestoras de las centrales.

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«¿Podemos nosotros, como europeos, estar en condiciones de renunciar a esos recursos energéticos naturales solo por ideología? ¿O tenemos que ser pragmáticos, como los americanos?». Ésta fue la pregunta que hace un par de semanas lanzó Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, en declaraciones a Financial Times. Galán se mostró convencido de que el ‘cerrojazo’ nuclear decretado por el Ejecutivo de Sánchez supondrá un incremento de los costes energéticos, con la merma competitiva que ello conlleva para nuestro país.

GALÁN Y EL CASO DE LA NUCLEAR ALEMANA

El presidente de la mayor de las eléctricas españolas hizo un llamamiento al «pragmatismo» para evitar caer en el «gran error» cometido por Alemania, que clausuró su parque nuclear renunciando a un gran ahorro en la factura.

Galán sostuvo esta postura aludiendo a los datos hechos públicos por PriceWaterhouseCoopers (PwC) en su decálogo sobre la energía nuclear. En este estudio, la consultora se refiere específicamente a la situación germana: «Si Alemania hubiese mantenido el parque nuclear, su generación libre de emisiones en 2024 podría haber sido del 94%, desplazando casi por completo la generación fósil» -expone- «Con un 61% de generación renovable, el nivel de emisiones de Alemania es muy superior al de países con menos generación renovable, pero con parque nuclear».

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, dará el mayor dividendo de enero
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán. Imagen: Agencias

Por otra parte, en el apartado de coste, el estudio señala que si el parque nuclear que estaba en funcionamiento en 2010 no se hubiera cerrado, «el precio medio de la electricidad en Alemania sería 18 euros por megavatio hora (€ MW/h) más bajo».

BOGAS PONE SOBRE AVISO A CATALUÑA

Por su parte, José Bogas, consejero delegado de Endesa, advirtió sobre la merma competitiva que sufrirá nuestro país una vez consumado el fin de las plantas de uranio. Lo hizo este lunes en el marco del evento ‘Gran Encuentro Cataluña: hacia un crecimiento sostenible’, organizado por el diario Expansión.

José Bogas - Endesa
José Bogas, consejero delegado de Endesa. Imagen: Endesa

Bogas enfatizó la incertidumbre que genera el cierre de la energía nuclear, que se traduce en riesgos para la atracción de industria en Cataluña. El dirigente subrayó que desde que se firmó el protocolo de cierre de las centrales «han ocurrido muchas cosas» en el plano internacional que cambian las fichas del tablero, como la mayor inestabilidad o la intensificación de la demanda energética.

Asimismo, y abordando el caso catalán en específico, afirmó que esta autonomía abastece un 60% de su demanda a través de la nuclear, y su cierre «supondrá la primera restricción» a la que se enfrentará en términos de generación.

FORO NUCLEAR, MÁS ARROPADO QUE NUNCA

En los últimos meses, los responsables de las empresas gestoras se están mostrando más locuaces a la hora de expresar su disconformidad con el ‘cerrojazo’ nuclear, tarea que hasta ahora habían delegado casi en exclusiva a Foro Nuclear, la organización que representa a esta industria.

Foro lleva años poniendo de relieve la enorme aportación que las plantas atómicas realizan al mix energético de nuestro país. Según sus registros, en 2024, la energía nuclear, con un 19,57% del total, fue la segunda fuente que más aportó al conjunto del sistema eléctrico español, solo por detrás de la eólica (23%).

Asimismo, la organización ha denunciado un sinnúmero de veces la discriminatoria presión fiscal a la que, a su juicio, se somete a esta forma de generación. La nuclear, sostienen, ha soportado en los últimos cinco años «un incremento de la presión fiscal asfixiante».

«La carga tributaria específica soportada por el parque nuclear se ha incrementado en ese periodo un 70%, pasando de 16 euros por megavatio hora (€ MW/h) a 28 € MW/h, discriminando la generación nuclear frente a otras tecnologías y haciendo insostenible su viabilidad económica», afirmaron en un comunicado difundido el 20 de enero con motivo de las manifestaciones contra el cierre de la central de Almaraz.


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