jueves, 3 abril 2025

Este cambio en la voz podría ser una señal de cáncer que pasa desapercibida

La voz es uno de nuestros instrumentos más valiosos para comunicarnos y expresarnos a diario. Sin embargo, cuando esta sufre alteraciones persistentes como la ronquera, podría estar alertándonos sobre algo más serio que un simple catarro. El cáncer de garganta puede manifestarse inicialmente a través de cambios en la voz que a menudo ignoramos o atribuimos a causas temporales, perdiendo así una oportunidad crucial para la detección temprana de esta enfermedad.

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Los especialistas médicos llevan años advirtiendo que la ronquera persistente no debe tomarse a la ligera, especialmente cuando se extiende más allá de dos semanas sin mejoría aparente. Este síntoma aparentemente inocuo podría ser la única señal visible en etapas iniciales de un cáncer de laringe, permitiendo un diagnóstico precoz que podría marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso y uno con complicaciones mayores. La desinformación sobre este tipo de manifestaciones tempranas del cáncer contribuye a que muchos pacientes acudan al médico cuando la enfermedad ya ha avanzado considerablemente.

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LA RONQUERA PERSISTENTE: CUANDO TU VOZ TE AVISA DE ALGO MÁS GRAVE

Fuente Freepik

La ronquera se caracteriza por una voz áspera, quebradiza o con cambios en su timbre habitual. Si bien es cierto que en la mayoría de los casos se debe a procesos infecciosos o inflamatorios pasajeros, cuando este síntoma persiste por más de dos o tres semanas sin mejoría, podría estar señalando la presencia de un cáncer en la laringe o en otras zonas de la garganta. Los especialistas en otorrinolaringología insisten en que este es un signo de alarma que jamás debe ser ignorado.

Los médicos recuerdan que el cáncer de laringe suele desarrollarse primero en las cuerdas vocales, generando cambios perceptibles en la calidad de la voz mucho antes de que aparezcan otros síntomas más graves. Cuando el cáncer afecta inicialmente esta zona, la detección temprana es posible precisamente gracias a la ronquera, lo que permite iniciar tratamientos cuando la enfermedad aún está localizada. Lamentablemente, muchas personas minimizan este síntoma atribuyéndolo a un simple catarro o a un esfuerzo vocal excesivo, permitiendo que el cáncer avance silenciosamente.

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