viernes, 4 abril 2025

‘La Promesa’: Leocadia no pierde el tiempo y suplanta a Cruz

La tensión en » La Promesa » no se queda solo en un murmullito. La tensión es ya un eco que atraviesa un pasillo y otro de La Promesa. El capítulo 568 de la serie, que se emitirá este miércoles 2 de abril, profundiza en los planos de Leocadia; ya no hay límites para ella en su deseo de ocupar la posición de Cruz. Alonso, desorientado, la encuentra en la habitación que era de su mujer , fuerte movimiento para que el eco de la matriarca en el palacio sea todavía más fuerte .

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Al mismo tiempo, va suelto el resto de las historias, en ese va y viene propio de las despedidas, de las revelaciones, de las traiciones, donde cada movimiento tiene un segundo sentido. El dolor por la ausencia de Manuel persiste en el marqués, que desconoce que su hijo se ha ido tras despedirse de los que lo acogieron. La incertidumbre se convierte en un personaje más en el mismo escenario: La Promesa, un personaje que refuerza los miedos de Alonso y de aquellos que creen que los cimientos de La Promesa empiezan a temblar.

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CATALINA, LA CALMA ANTES DE LA TORMENTA

'La Promesa': Leocadia no pierde el tiempo y suplanta a Cruz
Fuente: RTVE

Catalina respira aliviada porque Adriano no da señales de vida. Pero eso no quiere decir que pueda despreocuparse, porque en La Promesa el silencio no es buena noticia. Su tranquilidad es muy frágil, como el cristal que cualquiera puede romper de un solo golpe. Y aunque la protagonista no lo sabe, las piezas ya se están moviendo en su contra; fingen que nada ha pasado, pero su suerte puede cambiar con una rapidez inquietante.

Lo peor es que mientras ella se aferra a la esperanza, otras personas conspiran, y como siempre, la verdad termina por salir tarde o temprano. Su relación con el palacio también es ambivalente, pues no es una sirvienta, pero tampoco es una señora. Flota entre dos mundos donde cada gesto es minuciosamente estudiado y cada palabra tiene peso. Si Adriano regresara, ¿se convertiría en su salvación o en su perdición definitiva?

La ironía radica en que mientras ella espera, otras personas decidirán por ella. Es cierto, Leocadia, Alonso, los criados, todos tienen intereses que se oponen a los suyos, y, por tanto, tarde o temprano deberá enfrentarse a ello. La gran pregunta no es si llegará la tormenta, sino cómo la sobrevivirá, pues Catalina es fuerte, con toda su fuerza nadie puede salvarse de las tramas de La Promesa. La sorpresa tiene que ser abrazada por cada uno ante la llegada de la sorpresa.

Tal vez ella tenga que renunciar a sus propios esquemas; tal vez se vea obligada a seguir las reglas de juego. Y para una mujer como ella en un mundo de hombres donde el orden es fundamental, la única solución a los intereses del otro -su supervivencia asegura la supervivencia del otro- es simplemente rebelarse. La Promesa ha dejado de ser la salvación de Catalina, La Promesa combate en La Promesa.

Leocadia hace fuerte su poder, Alonso -desmoronándose- enfrenta la necesidad de reformular su futuro, los intereses van emergiendo como cartas de un juego de naipes que se encuentran casi apiladas. Cada personaje es una pieza en un juego que nadie llega a controlar por completo. La relación con María Fernández, al borde de una eventual salida, el engaño también de Antoñito que con su propio ser está manteniendo a flote La Promesa y Ana acechando la entrada de Ricardo. Lo que vendrá a continuación tiene que explotar.

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