viernes, 4 abril 2025

Gambas al ajillo: Un clásico de la gastronomía española sencillo de preparar

Las gambas al ajillo son un plato icónico de la cocina española que destaca por su sencillez y su capacidad de despertar los sentidos. Este delicioso entrante se elabora con ingredientes muy básicos: gambas, ajo, aceite de oliva y guindilla. Sin embargo, su sabor y aroma resultan irresistibles, convirtiéndolo en una opción popular en bares y restaurantes, y también en las mesas de muchos hogares españoles. En este artículo, exploraremos la historia de este plato, los ingredientes necesarios y te guiaremos a través de la receta paso a paso, junto con sugerencias de acompañamiento para hacer de tu comida una verdadera celebración.

Las gambas al ajillo tienen sus raíces en la tradición culinaria de la costa mediterránea de España, donde el consumo de mariscos es una parte esencial de la dieta. A lo largo de los siglos, la utilización de mariscos frescos ha sido un componente vital de la gastronomía española, particularmente en regiones costeras como Andalucía, donde las gambas tienen un lugar especial.

Aunque la receta exacta no se conoce con certeza, se dice que las gambas al ajillo se popularizaron en el siglo XIX en las tabernas de Andalucía. Debido a la simplicidad y rapidez de su preparación, el plato se convirtió en un favorito entre los trabajadores y viajeros que buscaban un bocado sabroso. Con la influencia del aceite de oliva y el ajo en la dieta mediterránea, este plato captura la esencia de la cocina española: usar ingredientes frescos y de alta calidad para crear comidas realmente sabrosas.

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Receta paso a paso de gambas al ajillo

Fuente: Freepik.es

Preparación de los ingredientes

Antes de empezar a cocinar, asegúrate de tener todos los ingredientes listos y a la mano. Si has optado por gambas con cáscara, puedes dejarlas sin pelar para retener más sabor, pero recuerda que son más difíciles de comer. Si estás utilizando gambas peladas, asegúrate de enjuagarlas bien y secarlas con papel absorbente.

Calentar el aceite

1. Calentar el aceite:
– En una sartén amplia y de fondo plano, vierte los 100 ml de aceite de oliva virgen extra y caliéntalo a fuego medio. El uso de un buen aceite de oliva será clave para resaltar el sabor del plato.

Sofreír el ajo y las guindillas

2. Añadir el ajo:
– Una vez que el aceite esté caliente, incorpora los dientes de ajo laminados. Sofríe a fuego lento para que el ajo suelte su sabor sin llegar a quemarse. Debes estar atento, ya que el ajo se puede quemar fácilmente y adquirir un sabor amargo si se cocina demasiado.

3. Añadir guindillas:
– Inmediatamente después de agregar el ajo, suma las guindillas secas enteras. Déjalas cocerse junto con el ajo durante unos minutos, asegurándote de que el aceite se impregne de sus sabores picantes.

Cocinar las gambas

4. Incorporar las gambas:
– Cuando el ajo esté dorado, agrega las gambas a la sartén. Cocina durante aproximadamente 2-4 minutos, dependiendo del tamaño de las gambas. Debes darles la vuelta a la mitad para asegurar que se cocinen de manera uniforme. Las gambas están listas cuando se vuelven rosadas y opacas.

5. Añadir sal y opcionales:
– Justo antes de sacar las gambas del fuego, agrega sal al gusto. Si lo deseas, puedes añadir un chorrito de vino blanco en este punto. Esto ayudará a desglasar la sartén y añadir un toque de acidez y profundidad al plato. Deja que el vino se evapore durante aproximadamente 30 segundos.

Servir

6. Emplatar:
– Retira la sartén del fuego y transfiere las gambas al ajillo a un plato hondo o una fuente. Si usaste guindillas, puedes dejar algunas para la presentación.

7. Decoración:
– Si deseas, espolvorea perejil fresco picado por encima para darle un toque de color y frescura. Sirve inmediatamente, acompañado de gajos de limón para que cada comensal pueda exprimir un poco sobre las gambas.


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