La DGT está a punto de dar un paso decisivo que podría cambiar para siempre la forma en la que se entiende la conducción en España. Tras años de debate y advertencias sobre los peligros del alcohol al volante, el Congreso ha aprobado la toma en consideración de una proposición de ley que reduce el límite legal de alcohol en sangre. La propuesta, impulsada por el PSOE, busca rebajar la tasa máxima de 0,5 a 0,2 gramos por litro en sangre, una medida que ya aplican otros países europeos con éxito.
Este primer paso parlamentario marca un antes y un después en la lucha contra los siniestros de tráfico. El respaldo de la mayoría de los grupos políticos, salvo algunas abstenciones y votos en contra, demuestra que el mensaje cala cada vez con más fuerza. Beber y conducir ya no es una combinación tolerable, y las nuevas sanciones podrían ser más duras que nunca.
5Un país que quiere conducir sin miedo

El respaldo parlamentario a la propuesta muestra que hay voluntad política para actuar con contundencia. Para el PSOE, la seguridad vial no es una bandera partidista, sino una causa común. Y en eso la DGT tiene mucho que decir: su experiencia y datos son la base de este cambio de rumbo.
La reducción del límite no es una improvisación. Es la respuesta a años de informes, estudios y tragedias evitables. Con esta medida, España avanza hacia una conducción más consciente, en la que la imprudencia no tenga cabida.