La DGT está a punto de dar un paso decisivo que podría cambiar para siempre la forma en la que se entiende la conducción en España. Tras años de debate y advertencias sobre los peligros del alcohol al volante, el Congreso ha aprobado la toma en consideración de una proposición de ley que reduce el límite legal de alcohol en sangre. La propuesta, impulsada por el PSOE, busca rebajar la tasa máxima de 0,5 a 0,2 gramos por litro en sangre, una medida que ya aplican otros países europeos con éxito.
Este primer paso parlamentario marca un antes y un después en la lucha contra los siniestros de tráfico. El respaldo de la mayoría de los grupos políticos, salvo algunas abstenciones y votos en contra, demuestra que el mensaje cala cada vez con más fuerza. Beber y conducir ya no es una combinación tolerable, y las nuevas sanciones podrían ser más duras que nunca.
3No es solo una cuestión de cifras, sino de vidas

El objetivo principal de esta medida de la DGT es salvar vidas. Cada año, cientos de personas mueren en accidentes relacionados con el consumo de alcohol. Aunque las campañas de la DGT han reducido los siniestros, el porcentaje de positivos sigue siendo preocupante. Con un límite más estricto, se espera un descenso significativo de las cifras.
El alcohol, incluso en pequeñas dosis, afecta a los reflejos, la visión y el tiempo de reacción. Por eso, desde la DGT insisten en que ninguna cantidad es segura. Si vas a conducir, la única cantidad aceptable de alcohol es cero. No hay excusas cuando lo que está en juego es la vida.