El cocido madrileño es uno de los platos más representativos de la gastronomía española, y en particular de la cocina de Madrid. Su historia se remonta al siglo XVIII, cuando las tradiciones culinarias de las diferentes regiones de España comenzaron a fusionarse, dando lugar a un guiso contundente y nutritivo que se elaboraba en las cocinas de las familias del centro del país.
Este plato es un ejemplo perfecto de la cocina de «aportación», en la que se utilizan ingredientes económicos y disponibles, como legumbres, carnes y verduras, para crear una comida perfecta para las largas jornadas laborales que eran habituales en la época.
El cocido madrileño se sirve tradicionalmente en tres vuelcos: primero se presenta el caldo, luego los garbanzos y verduras, y por último la carne. Esta forma de presentarlo no solo lo hace visualmente atractivo, sino que también ofrece una experiencia culinaria completa, donde cada componente puede ser disfrutado por separado o en combinación, según el gusto del comensal.
4Preparación del tercer vuelco

Paso 7: Preparar la carne
Una vez que has servido el segundo vuelco, corta la carne que habías reservado en trozos individuales. Puedes optar por dejar la panceta en su forma original o cortarla en tiras, dependiendo de tu preferencia.
Paso 8: Servir el tercer vuelco
Coloca la carne en una fuente para servir. Puedes acompañarla con un poco de alioli o salsa de tomate, que añade un espectacular contraste a los sabores. También puedes presentar el caldo restante en un bol, para que los comensales puedan servirse un poco más si así lo desean.
Consejos para optimizar la receta
– Caldo: Utiliza un caldo casero o de buena calidad para maximizar el sabor del plato. Puedes hacer el caldo con antelación y guardarlo en la nevera o congelador.
– Personalización: Si prefieres un cocido más ligero, puedes ajustar la cantidad de carne y añadir más verduras de temporada, como zanahorias, chirivías o nabos.
– Garbanzos: Para ahorrar tiempo, también puedes usar garbanzos enlatados; sin embargo, su textura puede ser diferente a la de los garbanzos secos cocidos.