jueves, 3 abril 2025

Cocido madrileño: Un clásico culinario en tres vuelcos

El cocido madrileño es uno de los platos más representativos de la gastronomía española, y en particular de la cocina de Madrid. Su historia se remonta al siglo XVIII, cuando las tradiciones culinarias de las diferentes regiones de España comenzaron a fusionarse, dando lugar a un guiso contundente y nutritivo que se elaboraba en las cocinas de las familias del centro del país.

Este plato es un ejemplo perfecto de la cocina de «aportación», en la que se utilizan ingredientes económicos y disponibles, como legumbres, carnes y verduras, para crear una comida perfecta para las largas jornadas laborales que eran habituales en la época.

El cocido madrileño se sirve tradicionalmente en tres vuelcos: primero se presenta el caldo, luego los garbanzos y verduras, y por último la carne. Esta forma de presentarlo no solo lo hace visualmente atractivo, sino que también ofrece una experiencia culinaria completa, donde cada componente puede ser disfrutado por separado o en combinación, según el gusto del comensal.

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Preparación del segundo vuelco

Fuente: Freepik.es



Paso 5: Cocinar las verduras y las patatas

Mientras se cocina el caldo, puedes preparar las verduras que irán en el segundo vuelco. Cuando los garbanzos estén casi listos, retira la carne y las verduras del caldo y cuela el líquido, rescatando los garbanzos.

En una olla aparte, lleva el caldo a ebullición nuevamente. Añade las patatas cortadas, el repollo (o grelo) y, si decides, rodajas de chorizo. Cocina a fuego medio durante unos 20-25 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas.

Paso 6: Servir el segundo vuelco

Cuando las patatas y las verduras estén listas, puedes servir este segundo vuelco en un plato hondo. Asegúrate de que cada porción contenga los garbanzos, las patatas, el repollo y el chorizo, si se ha añadido. Este es el momento de disfrutar de los sabores profundos del cocido.


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