Saltarse un STOP puede parecer una falta leve, un despiste sin importancia o una maniobra que todos hacemos alguna vez por prisa. Pero la Dirección General de Tráfico (DGT) tiene claro que esta infracción es mucho más que un gesto cotidiano. Es una de las causas más comunes de accidentes graves en intersecciones, y ahora han decidido ponerle freno de forma contundente.
Desde Merca2 te contamos por qué, si alguna vez te has saltado un STOP sin pensar demasiado en ello, este artículo puede hacerte cambiar de hábitos. Los nuevos radares de la DGT no solo vigilan, también sancionan automáticamente. Y lo hacen con multas importantes que pocos están dispuestos a asumir.
4Una señal que muchos confunden con un ceda el paso

Uno de los problemas más comunes entre los conductores es la interpretación errónea del STOP. Muchos lo tratan como si fuera un simple “ceda el paso”, reduciendo la velocidad y mirando de reojo antes de seguir. Pero la ley es clara: la parada debe ser total, incluso si no hay otros vehículos o peatones a la vista.
El STOP no es opcional. Su función es forzar una pausa para que el conductor evalúe con seguridad su entorno, y decida continuar solo cuando tenga plena certeza de que puede hacerlo sin riesgo. Ignorar esta señal es ponerse en peligro a uno mismo y a los demás.