La popularidad de los vehículos de movilidad personal ha provocado un cambio radical en el paisaje urbano de nuestras ciudades. El patinete eléctrico se ha convertido en una alternativa cada vez más común para desplazamientos cortos, especialmente entre los jóvenes que buscan opciones de transporte económicas y respetuosas con el medio ambiente. Sin embargo, su proliferación ha venido acompañada de un aumento en la siniestralidad y comportamientos imprudentes que han obligado a las autoridades a endurecer el marco sancionador.
La Dirección General de Tráfico ha tomado cartas en el asunto estableciendo un régimen sancionador equiparable al de otros vehículos. Las estadísticas no mienten: el número de accidentes vinculados al uso inadecuado de patinetes eléctricos bajo los efectos del alcohol o las drogas ha aumentado de forma alarmante en los últimos años. Esta nueva realidad ha provocado que las multas por conducir bajo los efectos de sustancias psicoactivas alcancen cifras que muchos califican de escandalosas, pero que responden a la necesidad de garantizar la seguridad vial en un entorno urbano cada vez más complejo.
5PREVENCIÓN Y TECNOLOGÍA: EL FUTURO DE LA MOVILIDAD RESPONSABLE

Algunas empresas fabricantes de patinetes eléctricos ya están desarrollando sistemas inteligentes capaces de detectar patrones de conducción errática o potencialmente peligrosa. Estos dispositivos podrían incorporar en un futuro próximo limitadores de velocidad que se activarían automáticamente al detectar comportamientos compatibles con un estado de embriaguez, similar a los alcoholocks que ya se instalan en algunos vehículos para conductores reincidentes en delitos contra la seguridad vial, aunque adaptados a las particularidades de los vehículos de movilidad personal. La tecnología podría convertirse así en un aliado para prevenir siniestros antes de que se produzcan.
Las aplicaciones de alquiler de patinetes eléctricos por minutos, muy populares en grandes ciudades españolas, también están implementando medidas preventivas. Algunas ya incluyen cuestionarios breves antes de permitir el desbloqueo del vehículo durante las horas nocturnas, o sistemas de geolocalización que impiden su uso en determinadas zonas de ocio a partir de ciertas horas. «Queremos fomentar un uso responsable», afirman desde estas compañías, conscientes de que su modelo de negocio podría verse comprometido si se asocia el patinete eléctrico con conductas temerarias o accidentes graves relacionados con el consumo de alcohol o drogas. La sostenibilidad del sector depende en gran medida de su capacidad para garantizar que sus usuarios respetan las normas básicas de seguridad vial.