El capítulo 274 de Sueños de Libertad, sin duda, se presenta como un capítulo determinante, cargado de intimidades, extravíos y manejos, donde el futuro de los personajes puede cambiar radicalmente.
La desaparición de María, el apremio por parte de Don Pedro sobre los Merino y las tensiones del matrimonio es lo que define un capítulo de Sueños de Libertad donde la libertad parece desvanecerse entre las mentiras y manipulaciones del poder. ¿Hasta qué punto puede llegar la forma de ejercer el poder por parte de Don Pedro?
2DON PEDRO, SALVADOR MANIPULADOR

Don Pedro ha logrado hacer lo que se había propuesto al final del texto, esto es, dar la imagen de ser el «salvador de los Merino». Después de sobornar a Górriz para que abandonara la fábrica y no se descubriera su implicación en las protestas, ha elaborado un entramado de mentiras. «A veces, hay que ensuciarse las manos para ganar», cuenta al mismo tiempo que se muestra a Irene para que vea su verdadera personalidad.
Sin embargo, su victoria más importante es de carácter emocional, porque ha conseguido que Digna vuelva a resurgir su sensación, sintiéndose deudora de todo lo que ha logrado. La escena donde Don Pedro hace un ejercicio muy bonito de la manipulación al mostrar preocupación por la familia Merino puede ser un gran ejemplo.
Lo más negativo es cómo ha logrado fracturar a la familia. Digna cae rendida de inmediato ante sus palabras engañosas. Joaquín conoce el peligro pero no se atreve a enfrentarse a él, ya que no hay apoyo para hacerlo. «Nos lo estás dejando como si fuésemos vacas», le dice su madre desesperada. Pero a la necesidad económica y al miedo al fracaso les importa un pimiento la dignidad de las cosas. También Irene, aunque no se fía, prefiere callar a perder su privilegiada posición.
Y cuando ya tienen atados a los Merino de pies y manos, Don Pedro juega su siguiente carta. ¿Es una fábrica su siguiente objetivo? ¿O existe algo más perverso en su obsesión por dominar a esta familia? Lo que no cabe duda es que, al caer el telón, alguno de ellos quedará muy destrozado. Y todo apunta a que los Merino tienen todas las de perder.