sábado, 29 marzo 2025

Estafas a través de la vivienda: de octavillas con faltas de ortografía a ‘contratos fake’

Los delitos ligados a la vivienda no se circunscriben exclusivamente a la ‘okupación’, a pesar de lo que digan los principales medios de comunicación españoles. En la jungla del mercado inmobiliario, que la derecha no quiere intervenir y la izquierda no se atreve, afloran innumerables formas de engaño.

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Una de las más sencillas se produce a través del buzoneo de octavillas (repletas en algunos casos de faltas de ortografía) que se supone que son pintadas a mano por humildes aspirantes a comprar una vivienda.

En realidad, detrás de esta obscena estrategia comercial en la que se busca piso se encuentran agencias inmobiliarias que quieren captar a personas mayores. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) señala que este tipo de acciones son ilegales porque se trata de publicidad engañosa.

También podría ser publicidad engañosa el hecho de que las inmobiliarias utilicen nombres ficticios para alquilar en Airbnb. Una tal ‘Claudia’, de existencia dudosa, contaba hasta hace no mucho con 220 anuncios de pisos turísticos en Madrid.

Más dudas genera la legalidad sobre la nueva moda de cobrar por enseñar pisos. Según la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), no existe una prohibición expresa que impida a las inmobiliarias cobrar por enseñar pisos.

Sí que es evidente que desde la entrada en vigor de la Ley de Vivienda en febrero de 2022 es ilegal que las agencias sigan cobrando el ‘mes de la inmobiliaria’ a sus clientes que se hagan con un piso en alquiler. Muchas compañías han seguido cobrando este mes camuflándolo como servicios que en realidad no prestan.

Algunas instituciones, por dejación, contribuyen a las ilegalidades. Es el caso de los numerosos ayuntamientos que se niegan a perseguir los pisos turísticos que operan sin licencia. Según el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, solo en Madrid existen más de 15.000 alojamientos turísticos sin licencia.

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Consumo le pide al consistorio capitalino que siga el ejemplo del Ayuntamiento de Barcelona, que «ha conseguido retirar miles de anuncios de viviendas turísticas que no cumplen los requisitos legales y devolver una gran cantidad al mercado del alquiler para residentes habituales».

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Edificio de viviendas. Foto: Europa Press.

«Independientemente del grado de voluntad política que muestre cada administración, Consumo ha reiterado su compromiso de llevar a cabo cuantas actuaciones sean necesarias en el ámbito de sus competencias para garantizar el cumplimiento de la legalidad y remover los obstáculos para el ejercicio efectivo del derecho constitucional a la vivienda que asiste a la ciudadanía de nuestro país», añaden.

ESTAFAS

El aumento del fraude a la hora de comprar o alquilar una vivienda ha llevado a la consultora Property Partners a publicar una serie de recomendaciones.

Investigación exhaustiva del propietario o arrendador

Antes de comprar o alquilar una vivienda, conviene verificar la identidad del propietario o arrendador. Solicita documentos que acrediten su relación legal con el inmueble, como una nota simple del Registro de la Propiedad. Además, se puede investigar su reputación en internet y foros inmobiliarios.

«Desconfía si muestra resistencia a proporcionar esta información, si afirma estar en el extranjero y no puede realizar visitar o si únicamente se comunica por mensajería sin ofrecer un número verificable», aseguran.

Cuidado con las ofertas demasiado atractivas

Si una propiedad tiene un valor muy por debajo de valor de mercado, podría ser una señal de alerta. Antes de tomar una decisión, se deben comparar precios de inmuebles similares en la zona. Uno de los trucos de los estafadores es asegurar que le quitan el piso ‘de las manos’.

Nunca se debe enviar dinero por adelantado. «Antes de realizar cualquier transacción, verifica la existencia de la propiedad, reúnete en persona con el propietario o agente en cuestión y busca referencias», señalan.

Contratos claros y transparentes

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Antes de firmar, se debe leer detenidamente todos los documentos y asegurar que el contrato sea claro y completo. Un contrato con cláusulas abusivas, errores evidentes, nombres incorrectos o información incompleta sobre la vivienda puede ser señal de una mala práctica.

Recurrir a personas o empresas de confianza

La mejor manera de evitar estafas es gestionar la compra o alquiler a través de personas o agencias de confianza.


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