Mantener los electrodomésticos en buen estado es uno de esos quehaceres domésticos que solemos postergar hasta que ya no hay remedio. Resulta irónico que nuestro lavavajillas, ese fiel aliado que limpia los platos y cubiertos con precisión, termine acumulando suciedad, cal y malos olores con el paso del tiempo. Durante años, el bicarbonato ha sido promocionado como la solución milagrosa para todo tipo de limpiezas en el hogar, pero nuevos métodos más eficaces y menos abrasivos han demostrado ser superiores para el mantenimiento de este electrodoméstico tan esencial.
La acumulación de residuos en el interior del lavavajillas no solo afecta su rendimiento, sino que también puede acortar significativamente su vida útil. Filtros obstruidos, brazos aspersores con incrustaciones y juntas ennegrecidas son problemas habituales que enfrentamos cuando no realizamos un mantenimiento adecuado. Sin embargo, contrario a lo que muchos creen, no es necesario recurrir a productos químicos agresivos ni a largas horas de limpieza manual para devolverle el brillo original a este electrodoméstico. Un simple vaso de vinagre colocado estratégicamente puede hacer todo el trabajo mientras nos dedicamos a otras tareas más placenteras.
4MÁS ALLÁ DEL VINAGRE: CONSEJOS COMPLEMENTARIOS PARA UN LAVAVAJILLAS IMPECABLE
Aunque el vinagre es extraordinariamente eficaz, existen algunas prácticas adicionales que pueden potenciar sus resultados. La limpieza regular de los filtros es fundamental para el buen funcionamiento del lavavajillas, ya que son los principales receptores de residuos. Estos componentes suelen ser desmontables y pueden lavarse fácilmente bajo el grifo con un cepillo suave, eliminando cualquier partícula que pudiera obstruir el sistema de drenaje.
Las juntas de goma del lavavajillas suelen ser puntos críticos donde se acumula humedad y se desarrollan hongos. Un paño humedecido con una solución de agua y vinagre puede ser la solución para mantenerlas limpias y prevenir malos olores. Es recomendable prestar especial atención a los rincones y pliegues donde la suciedad tiende a acumularse con mayor facilidad, pasando el paño al menos una vez al mes para evitar que la suciedad se incruste y sea más difícil de eliminar posteriormente.