La lentitud en la conexión a internet se ha convertido en uno de los quebraderos de cabeza más habituales entre los españoles, especialmente desde que el teletrabajo se instaló en nuestras vidas. El router suele ser el principal señalado cuando las cosas no funcionan como deberían, ese aparato parpadeante al que miramos con recelo cada vez que una videoconferencia se congela o cuando una simple página tarda una eternidad en cargar. Sin embargo, la realidad es que este dispositivo no siempre tiene la culpa de nuestros males tecnológicos.
La seguridad de nuestra red doméstica juega un papel fundamental en el rendimiento de nuestra conexión, mucho más de lo que la mayoría de usuarios sospecha. Los expertos en ciberseguridad llevan años advirtiendo sobre la importancia de mantener actualizadas las contraseñas de acceso a nuestras redes, un hábito que muy pocos usuarios incorporan a su rutina digital y que puede ser determinante para evitar intrusiones no deseadas. La ausencia de este sencillo gesto preventivo puede provocar que nuestra wifi sea «vampirizada» por vecinos o desconocidos, ralentizando nuestra navegación sin que seamos conscientes del verdadero origen del problema.
4CÓMO CREAR UNA CONTRASEÑA INVULNERABLE PARA TU ROUTER

Generar una contraseña realmente segura para nuestro router va más allá de añadir algún número o símbolo a nuestras claves habituales. Los expertos recomiendan utilizar combinaciones de al menos 12 caracteres que incluyan mayúsculas, minúsculas, números y símbolos sin ningún tipo de relación con información personal. Frases completas modificadas con sustituciones pueden resultar más fáciles de recordar y, al mismo tiempo, prácticamente imposibles de descifrar mediante los métodos de fuerza bruta utilizados por los hackers que intentan acceder a redes domésticas.
Es fundamental evitar utilizar información personal como fechas de nacimiento, nombres de familiares o mascotas, pues son los primeros datos que los ciberdelincuentes intentan utilizar. Una buena estrategia consiste en combinar palabras aleatorias con sustituciones de letras por números o símbolos: por ejemplo, «Elefante54-Paraguas!Azul» resulta una contraseña considerablemente más segura que «Casa1234». Además, conviene utilizar contraseñas diferentes para el acceso al router y para la red wifi propiamente dicha, añadiendo así una capa extra de seguridad que dificultará enormemente cualquier intento de intrusión.