Hay lugares que consiguen transportarnos a otra época con solo cruzar sus puertas. A poco más de una hora de Madrid, entre suaves colinas y extensos campos de cereal, se alza orgullosa la villa medieval de Hita, un auténtico tesoro castellano que parece sacado de las páginas de un libro de caballería. Este enclave histórico, encaramado en lo alto de un cerro y coronado por los restos de su antiguo castillo, nos invita a retroceder varios siglos en el tiempo mientras recorremos sus empinadas callejuelas empedradas y atravesamos el majestuoso arco de Santa María, único superviviente de su antigua muralla defensiva.
El encanto de Hita no radica únicamente en su indudable valor patrimonial, sino en la atmósfera medieval que impregna cada rincón y que se mantiene viva gracias a sus tradiciones centenarias y a su afamado Festival Medieval, declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1964. Pocas experiencias resultan tan enriquecedoras como perderse por el trazado laberíntico de este municipio guadalajareño, detenerse a contemplar sus casas de estructura tradicional castellana o dejarse cautivar por las vistas panorámicas que se extienden desde lo alto de su cerro, abarcando un horizonte que parece infinito y que nos habla de la importancia estratégica que tuvo este enclave en tiempos pasados.
5SABORES Y TRADICIONES DE LA ALCARRIA EN PLENO CORAZÓN DE CASTILLA

La experiencia de visitar Hita no estaría completa sin degustar su rica gastronomía, heredera de siglos de tradición alcarreña y castellana. Los restaurantes locales ofrecen platos contundentes elaborados con productos de la tierra, donde destacan el cordero asado, las migas, el morteruelo o las judías con perdiz. El pan de Hita, elaborado artesanalmente siguiendo recetas tradicionales, goza de merecida fama en toda la comarca y constituye el acompañamiento perfecto para cualquier comida, especialmente si se adereza con el excepcional aceite de oliva que se produce en los alrededores o se unta con la miel de la Alcarria, producto con Denominación de Origen Protegida.
Entre las tradiciones populares que perviven en el municipio, destaca la figura de la «Botarga», personaje típico del folclore local que aparece en festividades como San Pedro o San Sebastián. Ataviado con un llamativo traje multicolor, este personaje recorre las calles del pueblo acompañado por músicos que interpretan melodías tradicionales. Desde 1961, la Botarga se ha incorporado también al Festival Medieval, fusionando así dos elementos fundamentales del patrimonio inmaterial de Hita.
Los dulces tradicionales como los mantecados, las tortas de chicharrones o las rosquillas completan la oferta gastronómica de este rincón que, a pesar de su cercanía a Madrid, ha sabido mantener intacta su esencia rural y sus sabores auténticos, convirtiéndose en un destino perfecto para quienes buscan una escapada de fin de semana con sabor a historia y tradición.