Cada vez que revisas la nevera o la despensa y ves una fecha de caducidad vencida, lo más probable es que te entren dudas. ¿Lo tiro o lo aprovecho? La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha querido despejar este tipo de dilemas lanzando un mensaje que, para muchos, puede suponer un antes y un después en la forma de consumir. No todo lo que marca una fecha vencida debe ir directo a la basura.
Tirar alimentos por miedo, más que por necesidad, se ha convertido en una práctica habitual. Sin embargo, la OCU recuerda que existen muchos productos que, si se conservan adecuadamente, pueden consumirse después de su fecha de caducidad sin que ello suponga un riesgo para la salud. La clave está en conocer el tipo de alimento, su estado y su proceso de conservación.
7El papel crucial del almacenamiento

Todo esto solo funciona si los productos han sido conservados correctamente. La OCU subraya que la refrigeración, el envasado al vacío y la estabilidad térmica son claves para mantener la seguridad de los alimentos. Un alimento puede perder propiedades con el tiempo, pero si se ha mantenido en condiciones óptimas, seguirá siendo seguro.
Evitar los cambios bruscos de temperatura, como pasar de un ambiente frío a uno cálido, también ayuda a prolongar la vida útil. Colocar los productos más antiguos al frente del estante, además, facilita su consumo a tiempo. Pequeñas estrategias que, juntas, pueden marcar una gran diferencia.