Cada vez que revisas la nevera o la despensa y ves una fecha de caducidad vencida, lo más probable es que te entren dudas. ¿Lo tiro o lo aprovecho? La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha querido despejar este tipo de dilemas lanzando un mensaje que, para muchos, puede suponer un antes y un después en la forma de consumir. No todo lo que marca una fecha vencida debe ir directo a la basura.
Tirar alimentos por miedo, más que por necesidad, se ha convertido en una práctica habitual. Sin embargo, la OCU recuerda que existen muchos productos que, si se conservan adecuadamente, pueden consumirse después de su fecha de caducidad sin que ello suponga un riesgo para la salud. La clave está en conocer el tipo de alimento, su estado y su proceso de conservación.
2Cuando caducar no significa echarse a perder

Uno de los aspectos más importantes que señala la OCU es que existen productos cuyo deterioro no es inmediato una vez sobrepasada su fecha. Los yogures, por ejemplo, siguen siendo aptos durante varios días o incluso semanas si se han mantenido refrigerados correctamente. La fermentación natural de los lácteos actúa como barrera frente a posibles contaminaciones.
Lo mismo ocurre con el pan de molde. Siempre que no presente moho y haya sido almacenado en un lugar seco, puede consumirse sin problema. La apariencia, el olor y el estado general del producto son mejores indicadores que el simple número impreso en el envase.