Conducir en España está cada vez más vigilado, regulado y sancionado. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dejado claro en los últimos años que su objetivo es minimizar cualquier conducta que ponga en riesgo la seguridad vial. Pero lo que muy pocos esperaban era que uno de los hábitos más cotidianos en carretera fuera a entrar en el punto de mira: pagar el peaje con el móvil.
Este gesto, que millones de personas realizan cada día sin pensar dos veces, podría convertirse pronto en una práctica sancionable. La normativa ya está clara respecto al uso del teléfono móvil en el coche, pero la aplicación de esa normativa en contextos como los peajes sorprende incluso a los conductores más precavidos.
2Una sanción que puede pillarte por sorpresa

Hoy en día, pagar con el móvil es algo tan común que cuesta pensar que pueda estar prohibido en determinados contextos. Sin embargo, la DGT recuerda que el uso del móvil, aunque sea para pagar en un peaje, puede considerarse una infracción grave. Esto se traduce en 200 euros de multa y la retirada de 6 puntos del carnet.
Este criterio se aplica incluso si el coche está completamente detenido en el peaje. Para la DGT, no importa si el vehículo no se está desplazando en ese momento. Lo relevante es que el conductor esté usando un dispositivo móvil mientras permanece al mando del vehículo.