El running es una de las actividades más practicadas, pero muchos corredores descuidan un aspecto fundamental: el entrenamiento de fuerza. Aunque parezca que solo se necesita resistencia para mejorar el rendimiento, la realidad es que fortalecer los músculos adecuados puede marcar la diferencia entre una carrera eficiente y una llena de molestias o lesiones.
Al incluir ejercicios de fuerza en la rutina, se refuerzan los músculos clave que soportan el impacto de la carrera, se mejora la técnica y se reduce la fatiga. Esto permite no solo correr más rápido y con mejor postura, sino también minimizar el riesgo de lesiones a largo plazo.
1La importancia del entrenamiento de fuerza en corredores
Muchos runners creen que correr regularmente es suficiente para mantenerse en forma, pero esto deja fuera un factor clave: la resistencia muscular y la estabilidad. Los músculos deben estar preparados para soportar el impacto repetitivo de cada zancada, y sin el fortalecimiento adecuado, el riesgo de lesiones aumenta considerablemente.
El entrenamiento de fuerza no solo protege las articulaciones, sino que también mejora la capacidad del cuerpo para absorber impactos y distribuir la carga de manera equilibrada. Esto se traduce en carreras más fluidas y en una menor sensación de fatiga.