Los AirPods se han convertido en uno de los dispositivos más utilizados para escuchar música y realizar llamadas sin cables. Sin embargo, pocos usuarios se preocupan por su limpieza, lo que puede afectar su calidad de sonido y su vida útil. A simple vista pueden parecer limpios, pero con el tiempo acumulan cera, polvo y bacterias que no solo deterioran el dispositivo, sino que también pueden generar infecciones en el oído.
Aunque muchas personas no lo saben, el uso continuado de unos AirPods sucios puede provocar obstrucciones en el canal auditivo, acumulación de humedad e incluso proliferación de microorganismos dañinos. Si no realizas una limpieza adecuada de manera regular, es muy probable que sus componentes internos se deterioren y terminen fallando antes de lo esperado.
3¿Cuál es la forma correcta de limpiarlos?
Para eliminar la suciedad sin poner en riesgo los AirPods, debes utilizar materiales adecuados que no dañen su superficie ni afecten sus componentes internos. Lo más recomendable es emplear un paño de microfibra seco para limpiar la carcasa externa y eliminar huellas o restos de suciedad.
Si la suciedad es más persistente, puedes humedecer ligeramente el paño con agua o utilizar toallitas desinfectantes sin alcohol. Evita mojar los auriculares directamente, ya que el exceso de líquido puede filtrarse y afectar los circuitos internos. Para la malla del altavoz y los micrófonos, lo ideal es usar un cepillo de cerdas suaves o un hisopo seco, eliminando los residuos sin empujar la suciedad hacia el interior.