Los AirPods se han convertido en uno de los dispositivos más utilizados para escuchar música y realizar llamadas sin cables. Sin embargo, pocos usuarios se preocupan por su limpieza, lo que puede afectar su calidad de sonido y su vida útil. A simple vista pueden parecer limpios, pero con el tiempo acumulan cera, polvo y bacterias que no solo deterioran el dispositivo, sino que también pueden generar infecciones en el oído.
Aunque muchas personas no lo saben, el uso continuado de unos AirPods sucios puede provocar obstrucciones en el canal auditivo, acumulación de humedad e incluso proliferación de microorganismos dañinos. Si no realizas una limpieza adecuada de manera regular, es muy probable que sus componentes internos se deterioren y terminen fallando antes de lo esperado.
1La suciedad en los AirPods es un problema más grave de lo que crees
Con el uso diario, los AirPods acumulan suciedad que puede afectar su rendimiento. Estudios han demostrado que los auriculares pueden llegar a contener miles de bacterias, incluso más que una tabla de cortar o un fregadero de cocina. Aunque esto no significa que todos los usuarios sufrirán infecciones, sí es un riesgo que se incrementa si no se realiza una limpieza adecuada.
Los especialistas advierten que el uso prolongado de AirPods sin higienizarlos puede contribuir a la formación de tapones de cera en los oídos. Esto no solo dificulta la audición, sino que también puede generar molestias, infecciones e incluso tinnitus en algunos casos. Si a esto le sumamos el sudor y la humedad, el riesgo de proliferación de hongos y bacterias aumenta considerablemente.