Marta Gayá y el rey emérito Juan Carlos I han compartido una relación que, realmente empezó como una especie de romance secreto durante la década de los 80, pero evolucionó insospechadamente hasta que se convirtió en una entrañable y sólida amistad. Pilar Eyre, la periodista que es experta en los temas relacionados con, ha contado, y así lo recoge elnacional.cat/enblau datos que se relacionan con esta unión en sus publicaciones más recientes, subrayando que Marta Gayá continúa siendo una persona esencial para la vida del emérito.
Otra fuente que ha comentado lo que representa Marta Gayá es vanidades.com/realeza, y la describe como una empresaria de origen mallorquín destacada por ser muy discreta, y se ha convertido en un constante apoyo el rey emérito por varias. Su relación ha logrado sortear las barreras del tiempo, la distancia y las adversidades, llegando a consolidarse como una de las vinculaciones sentimentales más significativas y duraderas del rey emérito.
5Esta relación que es mucho más que un amor romántico
La vinculación que existe entre Marta Gayá y Juan Carlos I ha logrado evolucionar y adaptarse con los tiempos, que comenzó como un apasionado romance y ha llegado a una sólida amistad, basada en el apoyo mutuo y la confianza. De acuerdo con Pilar Eyre, esta relación es una de las pocas que han tenido constancia en la vida del rey emérito, quien ha tenido que hacer frente a escándalos u alejarse del foco público.
Eyre ha declarado, «Marta es más que una amiga; es un pilar emocional para Juan Carlos en su exilio en Abu Dabi». Una revelación que pone el acento en lo importante que es la presencia de Marta Gayá en la vida de Juan Carlos I, en especial en momentos en los que su imagen pública y su legado se encuentran en constante cuestionamiento.