La XXI edición del barómetro inmobiliario ‘El sentimiento de mercado de los profesionales inmobiliarios’ pone el termómetro sobre la situación del sector y evidencia algunos miedos que lo recorren.
EL FUTURO DEL MERCADO
La reactivación del mercado como consecuencia de las bajadas de tipos contribuye a que el 84% de los profesionales inmobiliarios crea que el volumen de compradores crecerá en los próximos meses. A pesar del crecimiento en la demanda, la oferta de viviendas de segunda mano sigue limitada ya que, aunque un 44% de los profesionales cree que el volumen de vendedores se ha mantenido estable o ha aumentado, el 56% considera que los vendedores se han reducido en la segunda mitad del año, dice el estudio.
Los profesionales creen que no habrá más vendedores que pongan sus activos en el mercado y sus expectativas con respecto al comportamiento de los vendedores caen más de diez puntos con respecto a la anterior edición y baja a menos de seis de cada diez profesionales (56%) los que mantienen expectativas de estabilidad o crecimiento en el número de vendedores.
Consultados por los cierres de operaciones, cerca de 8 de cada 10 (79%) profesionales pronostica estabilidad o aumento en los próximos meses como consecuencia de las bajadas de tipos y una expectativa de una mayor competencia entre entidades financieras por captar clientes.
NO BAJARÁN PRECIOS
Pese a los datos, la mayoría de los profesionales (94%) afirma que los precios se han mantenido estables e incluso han aumentado (71,3%) en la segunda mitad del año. Consultados por el comportamiento de los precios los próximos meses, el 93% de los profesionales cree que los precios seguirán estables (29,9%) o aumentarán ligeramente (63,2%).

Por su parte, apenas un 6,8% de los profesionales pronostica descensos de precios. El optimismo de los profesionales inmobiliarios mejora 3 puntos con respecto a la anterior edición hasta situarse en el 7,2/10 debido a un contexto económico más favorable y a la influencia de factores como la bajada de tipos de interés, el impulso de las transacciones o la mejora del empleo.
Además, la percepción de que los precios seguirán subiendo está motivando a los compradores a actuar ahora, tanto nacionales como internacionales, especialmente en zonas costeras y grandes ciudades. «Por otro lado, la escasez de nueva oferta y el atractivo de la vivienda como inversión segura refuerzan la confianza en el mercado lo que, sumado a estímulos como la línea de avales ICO para jóvenes y familias está dinamizando el sector», dice el estudio.
En este escenario, los profesionales ven un mercado sólido y con perspectivas de crecimiento sostenido, lo que eleva su optimismo. Por comunidades castellanomanchegos (8/10), navarros (8/10), extremeños (7,7/10) y asturianos (7,7/10) son los más optimistas, mientras que cántabros (5,2/10), baleares (6,1/10) y madrileños (6,6/10) son los menos optimistas sobre la futura evolución del sector.
José Manuel Fernández, subdirector general de UCI, dice que «el sector inmobiliario continúa avanzando en una senda de crecimiento impulsado por el buen comportamiento económico y de los tipos de interés».
«Este hecho permite que el segmento de la vivienda nueva recupere terreno y nuevas promociones puedan mitigar la falta de stock actual, si bien la escasez de oferta sigue siendo un punto principal en el sector. El tirón de la demanda seguirá impulsando a buen ritmo el sector inmobiliario, y desde UCI vemos muy probable un crecimiento en el número de compraventas para el 2025 que se acerque al 10%», añade.
OBRAS TRAS COMPRAS
El trabajo subraya que los profesionales afirman que el 54% de los compradores decide realizar reformas después de adquirir su inmueble, lo cual supone tres puntos más que en 2022. El presupuesto medio que los compradores destinan a estas reformas asciende a 32.000€, aunque este importe varía considerablemente dependiendo de cada región.
«El 46,6% de las agencias opta por mantenerse al margen del proceso de la reforma, el 41% recomienda a reformistas de confianza, y un 12,4% integra las reformas como un servicio propio dentro de su oferta», explican. Las agencias riojanas (100%), gallegas (83,3% y castellanomanchegas (80%) son las que, en mayor medida, declaran mantenerse al margen de las reformas.
Fernández asegura que «la decisión de mantenerse al margen, predominante en casi la mitad de las agencias, se debe a su enfoque tradicional en la intermediación y venta, más que en la ejecución de reformas. Sin embargo, este enfoque puede limitar su capacidad para satisfacer las necesidades de compradores que buscan soluciones completas».
«En cambio, la recomendación de reformistas de confianza permite a las inmobiliarias añadir valor sin comprometer recursos propios, fortaleciendo la relación con el cliente y fomentando la fidelización” que añade: “Aunque la mayoría de las inmobiliarias no participa activamente en la reforma, existe una tendencia hacia la integración de estos servicios en su modelo de negocio, lo que responde a una demanda creciente de compradores que buscan soluciones integrales», añade.