El presidente de Aotec, la asociación que aglutina a las operadoras locales y regionales de España, Antonio García Vidal, reconoce lo mucho que se ha avanzado en el despliegue de fibra óptica en el entorno rural de España, éxito que atribuye en parte a los operadores locales y rurales. Sin embargo, señala que en materia de 5G, «hemos vuelto a la casilla de salida, y defiende su sector al decir que, con otros actores desplegando esa tecnología, «está en duda la llegada del 5G a muchas zonas que no son rentables para las grandes corporaciones».
El directivo de la asociación sostiene que tras la experiencia vivida con la fibra óptica, «el 5G no debe desplegarse igual de mal que otras tecnologías en el mundo rural» y que en ese sentido, «lo que para otros no es mercado, para el operador local es su territorio y su razón de ser. A la vez, los propietarios de espectro tienen la posibilidad de rentabilizarlo con otros actores». En su opinión, tras 25 años de despliegues de conectividad utilizando el espectro, «se ha demostrado no ser solutivos para todos los territorios».
Por esa razón pide abiertamente que se aplique «la fórmula del éxito de los despliegues de banda ancha fija, también en los despliegues 5G, porque permitirá a los territorios y empresas rurales ser más competitivos, y que haya más empleo, prosperidad e inclusión social».
García Vidal ha puesto sobre la mesa datos que demuestran la importancia de la labor en el mundo rural de las empresas adscritas a su asociación. La economía digitalizada supuso el 24,2% del PIB español en 2023 con un impacto de 353.000 millones, 1,5 puntos más que el año anterior. Y en zonas rurales, es clave para que las pymes puedan mejorar su productividad, diversificar mercados e internacionalizarse.
El presidente de Aotec ha reivindicado el papel del operador local y regional, así como a sus aliados tecnológicos y de infraestructuras, como los operadores neutros y alternativos, que juntos son los quienes, a la hora de medir el éxito de su trabajo con los pueblos y municipios de menos de 10.000 habitantes, pasan «un test de calidad a diario, porque cada vez que sales a la calle te encuentras con tus clientes» según ha explicado García Vidal.
También ha presumido de la imagen de nuestro país en cuanto a conectividad territorial al decir que «el avance de las redes de telecomunicaciones en España es innegable» y explicar que Aotec pertenece a Elfa, la Alianza de operadores locales europeos, «en la que precisamente nuestro país se ve como un ejemplo en legislación y despliegue de redes terrestres«.
empresas como Avatel Telecom, Adamo, Asteo, Red Neutra y Rede Aberta «han garantizado que exista competencia, favoreciendo las cuentas públicas porque se han realizado más despliegues con menores costes
Por eso ha recordado que los operadores alternativos han protagonizado el despliegue en las zonas rurales como se ve en los planes UNICO, que han asumido en un 80% el pasado año y un 72% en la última convocatoria para desplegar la fibra óptica. Por ello ha señalado que empresas como Avatel Telecom, Adamo, Asteo, Red Neutra y Rede Aberta «han garantizado que exista competencia, favoreciendo las cuentas públicas porque se han realizado más despliegues con menores costes».
Como conocedor del sector en la España más rural, ha reconocido que ahora estamos en la etapa más compleja de despliegue de fibra, porque está llegando a las zonas más despobladas y menos rentables por ello. En su opinión, con la infraestructura digital ya presente, el siguiente paso, es el papel de las operadoras locales y rurales, «de proximidad, porque conectar a una comunidad no es solo tender cables o instalar antenas; se trata de conectar vidas, de abrir puertas hacia un futuro más justo y lleno de posibilidades».
Como ejemplo, señala cómo en una España cada vez más envejecida «donde no hay residencias suficientes para todos, sea más fácil el seguimiento y la atención desde los servicios sociosanitarios», ha explicado. Según su visión, no basta con ofrecer tecnología, hay que adaptarla a idiomas, costumbres y necesidades concretas.
El operador local no solo lleva internet a los hogares; lleva esperanza, lleva herramientas, lleva el poder de transformar realidades
Coincide con las conclusiones del III informe del Observatorio Asteo en las necesidades de conexión para el desarrollo económico y social del entorno rural, y reivindica el papel de los operadores rurales que encienden «el motor de una economía rural, que ‘despierta’ en lo digital», donde las brechas digitales históricamente han limitado las oportunidades, y «el papel de las telecomunicaciones es crucial», en su opinión.
Así, indica como existe un papel de las telecos como activadores tecnológicos, alfabetizadores digitales de empresas y personas, y reductores de brechas que «no dejen a nadie atrás, ni a jóvenes ni a mayores».

AOTEC RECUERDA LO QUE LA PANDEMIA EVIDENCIÓ
Según su reflexión «hablar de este sector es hablar de oportunidades, de mejora para la calidad de vida de los ciudadanos, de ayudar a generar riqueza y empleo local, y de cómo las tecnologías son esenciales en todos los territorios por igual«, y recordó cómo en la pandemia la población se hizo más consciente de la necesidad de esta conectividad y del trabajo de los operadores más cercanos, tal y como ha ocurrido con el caso de la DANA.
Precisamente durante la crisis sanitaria, buena parte de la población de las ciudades descubrió que en los pueblos había una igual o mejor conexión a la banda ancha que en las urbes, y hasta las administraciones públicas vieron que se podían apoyar en las infraestructuras de conectividad «ya que las que tenían ‘contratadas’ no daban la capacidad en un momento así», evidencia García Vidal.
El directivo ha puesto como ejemplo el caso de Castilla La Mancha, a cuyos pueblos volvieron «muchos vecinos desde la capital y pudieron teletrabajar. Los centros de salud y los colegios de muchos de los pueblos tuvieron conectividad de alta capacidad, gracias a los operadores locales, que ofrecieron sus servicios…sin poner primero un contrato por delante.
durante la crisis sanitaria, buena parte de la población de las ciudades descubrió que en los pueblos había una igual o mejor conexión a la banda ancha que en las urbes,
Así, el ejemplo continúa con datos que son determinantes: Castilla la Mancha en menos de un lustro pasó de tener una conectividad de un 15% en el territorio a una del 97%, a la finalización de este año estará en torno a la plena conectividad de banda ancha fija. «Gracias a la colaboración publico privada y los operadores alternativos, que son los que han realizado la gran mayoría de despliegues de FTTH», sostienen desde Aotec.
El presidente de Aotec ha recordado que el operador local, nació por una necesidad en el mercado allá por el año 85, para cubrir la falta de ocio en la España rural creando la llamada televisión local y por cable. «Y hace unos 25 años cuando comenzó el boom de Internet, existía el peligro real de crear enormes zonas de sombra en cuanto a conectividad. Evitar esos espacios de sombra, fue el origen del nacimiento y expansión de los operadores Locales, tal como los conocemos hoy».