La cadena de distribución francesa Alcampo ha decidido no seguir la Ley y realizar sus propias decisiones en contra de la ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, donde se obliga a los supermercados a vender. Una acción que ha desencadenado en una serie de críticas y enfados de los consumidores hacia el supermercado francés.
Sin ir más lejos, los supermercados deben seguir las leyes, y bien es cierto que en 2022 el Gobierno dio vía libre a las cadenas de distribución para limitar las compras de los clientes por un problema de desabastecimiento en productos básicos como pueden ser los lácteos o en algunas Comunidades se llegó a limitar el papel higiénico y la harina.
No obstante, a día de hoy podríamos decir que Alcampo no se encuentra con problemas de desabastecimiento, y menos en productos que no son básicos. Es decir, las situaciones que están indignando a los consumidores se basan en compras de productos como pueden ser las botellas de Sandevid. Unos hechos que pasarán factura a la cadena francesa y que se suman a los problemas internos del supermercado que sigue vendiendo productos que ya han caducado sin darse cuenta.

LA OBLIGACIÓN DE VENDER EN ALCAMPO
En este contexto, el caso más reciente que ha tenido que vivir un consumidor en uno de los locales de Alcampo ha sido la negativa de poder llevarse a su casa una gran cantidad de botellas de Sandevid. «Estafadores y corruptos. Alcampo me ha prohibido y limitado la compra de este producto por un problema en el precio de ellos. Quiero justicia, respetar las leyes», señala el cliente en su queja ante la cadena de distribución francesa.
Alcampo decidió decirle al cliente que le prohibía llevarse una gran cantidad de ese producto por supuestamente un error tipográfico del supermercado en el precio. No obstante, el cliente quiso que acudiera la policía municipal para levantar un acta, ya que la cadena francesa no está siguiendo la ley 7/1996 de la Ordenación del Comercio Minorista que contempla la obligación de vender.
ALCAMPO DECIDE LIMITAR LA CANTIDAD DE PRODUCTOS QUE SE LLEVA UN CLIENTE SIGUIENDO SUS PROPIAS LEYES Y SIN SEGUIR LA LEY OFICIAL
Sin ir más lejos, el cliente quería realizar una gran compra de ese producto porque la oferta que realizaba Alcampo le parecía atractiva y quería aprovechar el descuento. El supermercado francés contaba con un descuento de 69 céntimos en la botella de tinto de verano de Sandevid 0,0%, es decir, el producto pasaba de costar 1,69 euros a qué el cliente pagase 1 euro. Un descuento que cuando el cliente quiso aprovechar se le negó la venta de tantas botellas aludiendo a qué se habían equivocado al marcar el descuento.
Sin embargo, aunque el error haya sido del marcaje por parte del grupo de distribución francés, el cliente no debe pagar los errores internos del supermercado. Además, Alcampo no puede limitar la compra del producto, ya que es una decisión contraria a la ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, que de hecho contempla la ‘obligación de vender’ en su artículo 9.

«Los comerciantes no podrán limitar la cantidad de artículos que pueden ser adquiridos por cada comprador ni establecer precios más elevados o suprimir reducciones o incentivos para las compras que superen un determinado volumen. En el caso de que, en un establecimiento abierto al público, no se dispusiera de existencias suficientes para cubrir la demanda, se atenderá a la prioridad temporal en la solicitud», señalan en la ley 7/1996 en el artículo 9.
Por otro lado, El Decreto Legislativo 1/2012 (ley del Comercio Interior de Andalucía) sí contempla una excepción, en el artículo 9.2. «Solamente excepcionalmente la Administración podrá autorizar que se limite la cantidad de artículos que puedan ser adquiridos por cada persona compradora». No obstante, los hechos que están sucediendo no son en Andalucía.
LOS PRODUCTOS CADUCADOS ESTÁN ENTRE LAS CRÍTICAS A ALCAMPO
Por si no fuera poco, la cadena de distribución francesa está lidiando con otros problemas que le complican su reputación e imagen en España. Uno de los retos más complicados para Alcampo es intentar controlar su stock y su inventario para evitar contar con productos caducados en los lineales de sus establecimientos.
Pasta rellena, fruta, pescado y barritas multivitamínicas, son algunos de los productos caducados que los clientes han comprado y se han dado cuenta de que estaban en mal estado una vez llegan a casa. Una situación violenta tanto para el consumidor como para la propia cadena de distribución francesa que deben dejar de realizar para no seguir afectando a su propia imagen.

Bien es cierto, que en muchos de estos casos Alcampo está optando por devolver al cliente el importe del producto en mal estado o caducado. Pero eso implica que el consumidor debe guardar tanto el producto como el ticket para poder tener derecho a esa devolución, y hay muchas veces que el cliente opta por tirar el producto ya qué sabe que no lo va a consumir.
Unos hechos que no deberían ocurrir porque la cadena francesa cuenta con una colaboración con Too Good To Go. No obstante, el principal error es de la cadena de distribución que está marcando como productos de fecha de caducidad próxima alimentos que están en mal estado, pero por otro lugar, al parecer Too Good To Go no está comprobando si esos productos están en buen estado o no para ofrecerlos a los usuarios de su plataforma.