China, el mayor mercado emergente del mundo, está implementando una serie de ambiciosas medidas económicas para relanzar su economía y cumplir con su objetivo de crecimiento del 5% para 2024. Estas iniciativas abarcan la emisión de bonos soberanos especiales, inyecciones de capital a sus principales bancos estatales y programas de estímulo al consumo.
El Gobierno chino planea emitir este año 2 billones de yuanes (aproximadamente 255,742 millones de euros) en bonos soberanos especiales. La mitad de estos fondos se destinarán a estimular el consumo a través de subsidios, ayudas a la renovación de bienes de consumo y mejoras a gran escala de los inventarios empresariales.
Además, China planea inyectar otro billón de yuanes (127,871 millones de euros) para ayudar a los gobiernos locales a hacer frente a sus problemas de deuda. Esto es crucial, ya que la deuda de los gobiernos locales representa un desafío importante para la estabilidad financiera del país.
Fortalecimiento del Sistema Bancario
Por otro lado, el Gobierno chino estaría considerando inyectar un billón de yuanes (127,871 millones de euros) en los principales bancos estatales del país para fortalecer su posición ante unos márgenes en retroceso. Esta sería la primera vez desde la crisis de 2008 que Pekín refuerza con capital a sus grandes bancos.
Según S&P Global Ratings, las cuatro mayores entidades chinas, incluidos el Banco Agrícola de China o el Banco de China, precisaron de 738,000 millones de yuanes (94,369 millones de euros) de capital de capacidad total de absorción de pérdidas (TLAC) al cierre de junio. Por lo tanto, esta inyección de capital busca fortalecer la solidez financiera de estos bancos.
Estímulo al Consumo de Familias
Adicionalmente, el Estado desembolsará una asignación mensual de 800 yuanes (102,3 euros) por hijo a todos los hogares en los que vivan dos o más niños, contando a partir del primero. Esta medida busca impulsar el consumo de las familias, que actualmente equivale a menos del 40% del PIB, unos 20 puntos por debajo de la media mundial.
Estas iniciativas se suman a las medidas anunciadas recientemente por el Banco Popular de China, que incluyen reducciones en la ratio de reservas mínimas exigidas a los bancos, recortes de tipos de interés, alivios en los pagos hipotecarios y la creación de un fondo de estabilización bursátil.
En conjunto, estas acciones evidencian el compromiso del Gobierno chino por relanzar la economía y cumplir con su objetivo de crecimiento, lo que podría tener importantes implicaciones a nivel global.