domingo, 6 abril 2025

Alarma en la carretera: 1 de cada 3 conductores adelanta en línea continua y mitad supera la velocidad máxima

En los últimos años, la seguridad vial ha sido un tema prioritario en la agenda pública de nuestro país. Uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la sociedad española es el fenómeno del adelantamiento en carreteras convencionales, donde se registran un número alarmante de accidentes y víctimas mortales cada año.

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Un estudio exhaustivo realizado por la Fundación Línea Directa en colaboración con la Fundación Española para la Seguridad Vial (Fesvial) ha arrojado luz sobre esta problemática, analizando todos los siniestros por adelantamientos en vías convencionales de la última década. Los resultados revelan una preocupante situación que requiere de la atención y acción inmediata de las autoridades competentes y la sociedad en su conjunto.

IMPRUDENCIA Y RIESGO EN LAS MANIOBRAS DE ADELANTAMIENTO

Según el informe, un total de 8,3 millones de conductores (30%) reconocen haber adelantado a otro vehículo existiendo una línea continua, exponiendo sus vidas y las de los demás usuarios de la vía a un peligro innecesario. Aún más alarmante es el hecho de que 13,6 millones de conductores (49%) afirman haber sobrepasado los límites de velocidad permitidos al realizar dichas maniobras.

Estos datos ponen de manifiesto la falta de conciencia y responsabilidad de una gran parte de los conductores españoles, que anteponen sus propias necesidades y comodidad a la seguridad de todos. Además, el 70% de los conductores asegura haberse sentido acosado durante un adelantamiento, lo que evidencia una cultura vial en la que la agresividad y la imprudencia se han normalizado.

Aún más preocupante es el hecho de que dos de cada tres usuarios han vivido una situación de riesgo durante estas maniobras, lo que demuestra que el adelantamiento en carreteras convencionales es una bomba de relojería que puede desencadenar tragedias en cualquier momento.

REDUCCIÓN DE LÍMITES DE VELOCIDAD: UNA MEDIDA EFECTIVA

En marzo de 2022, la Dirección General de Tráfico (DGT) impulsó la aprobación de una normativa que eliminaba el margen de 20 kilómetros hora (km/h) adicionales para adelantar en carreteras convencionales. Esta medida, si bien ha sido recibida con escepticismo por parte de algunos conductores, ha demostrado ser efectiva en la reducción de la siniestralidad.

Según el estudio, en 2022 la norma logró reducir el número de accidentes con víctimas (-6,1%), el número de fallecidos (-8,5%) y el número de heridos graves (-9,6%) frente a los registrados en 2019, último año comparable. Esto se debe a que en un choque frontal a 100 km/h hay más de un 90% de posibilidades de morir, por lo que reducir la velocidad al adelantar ha demostrado ser positivo para luchar contra la mortalidad en carretera, dado el riesgo, la virulencia y la gravedad de este tipo de siniestros.

Sin embargo, el 46% de los conductores no cumple con esta normativa y el 54% no cree que vaya a reducir las cifras de accidentalidad. Esto evidencia la necesidad de una campaña de concienciación y de un endurecimiento de las sanciones para aquellos que pongan en riesgo la seguridad de todos.

EL PERFIL DEL SINIESTRADO Y LOS TRAMOS MÁS PELIGROSOS

El informe también revela interesantes datos sobre el perfil del conductor accidentado en un adelantamiento. Se trata, en su mayoría, de hombres (82%) de entre 30 y 45 años (33%) que conducen turismos (81%), principalmente en fin de semana y en periodo vacacional.

Los siniestros viales en adelantamientos suelen ocurrir por la mañana, de 7.00 a 14.00 horas (52%), los viernes y sábados (32%) y en los meses de julio y agosto (22%), coincidiendo con momentos de mayor tráfico y desplazamientos.

Además, el estudio identifica los tramos de carretera convencional con más fallecidos por esta causa, entre los que se encuentran la N-232 (Km 204-221, Zaragoza), la N-230 (Km 135-139, Huesca) y la TF-66 (Km 1-9, Tenerife). Estos puntos negros deben ser objeto de una atención prioritaria por parte de las autoridades, que deberán implementar medidas de mejora de la seguridad vial en dichos tramos.

En definitiva, el fenómeno del adelantamiento en carreteras convencionales sigue siendo un grave problema de seguridad vial en nuestro país, que requiere de una acción coordinada entre las administraciones, las entidades especializadas y la ciudadanía para reducir drásticamente las cifras de accidentes y víctimas mortales.


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