El Índice Registral de Actividad Inmobiliaria (IRAI) ha mostrado una evolución heterogénea durante el segundo trimestre del año. Por un lado, se observa un aumento interanual del 0,8%, lo que pone fin a cinco trimestres consecutivos de retrocesos. Sin embargo, en comparación con el trimestre anterior, el índice se ha visto afectado por una caída del 2%.
El Índice Registral de Actividad Inmobiliaria refleja una situación heterogénea en el segundo trimestre del año. Por un lado, se aprecia un incremento interanual impulsado por precios y actividad mercantil, pero por otro, se observa una caída trimestral que evidencia la desaceleración del mercado inmobiliario. Esta dualidad en el comportamiento del sector debe ser analizada con detenimiento para comprender la evolución del mercado y anticipar futuras tendencias.
Aumento Interanual Impulsado por Precios y Actividad Mercantil
El repunte interanual de la actividad inmobiliaria en el segundo trimestre se debe, principalmente, al aumento de los precios de la vivienda y de la actividad mercantil de los sectores de la construcción y el inmobiliario. El índice de precios de las compraventas registró un incremento de más del 4,9%, lo que se tradujo en un aumento del 0,65% en el índice de demanda.
Por otro lado, la actividad mercantil de estos sectores se incrementó en una media de casi el 1,2%. Este comportamiento positivo ha sido clave para compensar el descenso observado en el número de compraventas y en el índice de hipotecas, que disminuyó casi un 4%.
Descenso Trimestral Refleja la Desaceleración del Mercado
En contraste con la evolución interanual, el índice Registral de Actividad Inmobiliaria sufrió una caída del 2% en tasa trimestral. Esta disminución se ve reflejada en la continuidad del ritmo bajista de la actividad inmobiliaria, que se inició en el cuarto trimestre de 2022.
Sin embargo, el índice suavizado, libre de factores estacionales, mostró un leve crecimiento trimestral del 0,15%, lo que sugiere una ralentización de la caída de la actividad en el sector.
Desde el punto de vista de la demanda, se observó una disminución del número de compraventas, que se vio compensada por un incremento de los precios. En cuanto a la oferta, el índice de actividad del sector de la construcción retrocedió un 1,3%, mientras que en el conjunto de construcción e inmobiliario se registró una caída del 1%.