El sistema de la Seguridad Social alcanzó en agosto un nuevo hito al superar los 12.800 millones de euros en el pago de pensiones contributivas, un 6,5% más que el año anterior. Este incremento se debe en gran parte al aumento del número de jubilaciones demoradas, que contribuyen a elevar la cuantía media de las nuevas pensiones.
El auge de las jubilaciones demoradas y la reducción de las anticipadas
Un dato significativo que explica el incremento en la nómina de pensiones es el aumento de las jubilaciones demoradas. Este tipo de jubilación, que implica retrasar la edad de retiro, supuso un 9,9% del total de las nuevas altas en los primeros siete meses del año, frente al 4,8% que representaban en 2019.
Por otro lado, se ha producido una reducción considerable en el número de jubilaciones anticipadas, que ha pasado del 40% en 2019 al 28,5% en el mismo periodo de 2024. Este cambio de tendencia puede estar motivado por diversos factores, como la mejora de las condiciones laborales para los trabajadores de mayor edad, la mayor concienciación sobre la importancia de la planificación de la jubilación o el deseo de acceder a una pensión de mayor cuantía.
El aumento de las jubilaciones demoradas tiene un impacto positivo en la sostenibilidad del sistema de pensiones, ya que retrasa el momento en que se empieza a cobrar la pensión y, por lo tanto, reduce el gasto total. Además, al acceder a la jubilación con una edad más avanzada, la cuantía de la pensión suele ser mayor, lo que beneficia a los pensionistas.
La pensión de jubilación: la más común entre los españoles
En agosto de 2024 se abonaron más de 10,2 millones de pensiones contributivas a más de 9,23 millones de pensionistas. La pensión de jubilación sigue siendo la más común, representando el 63,7% del total, seguida de la pensión de viudedad (23,5%), incapacidad permanente (9,5%), orfandad (3,3%) y a favor de familiares (0,5%).
La pensión media de jubilación en agosto se situó en 1.444,3 euros mensuales, un 5% más que el año anterior. Esta cifra varía en función del régimen al que se esté adscrito, siendo la pensión media más alta la del Régimen de Minería del Carbón (2.805,2 euros al mes) y la más baja la del Régimen de Autónomos (964,2 euros al mes).
La cuantía de las nuevas pensiones de jubilación también ha experimentado un aumento significativo, alcanzando en julio de 2024 una media de 1.559,4 euros mensuales.
Es importante destacar el papel del complemento por brecha de género, que busca reducir la diferencia entre las pensiones que reciben hombres y mujeres. En agosto, más de 820.000 pensiones recibieron este complemento, que supone un importe medio mensual de 70,5 euros.
En definitiva, los datos de la nómina de pensiones de agosto de 2024 reflejan una tendencia positiva en la sostenibilidad del sistema, impulsada por el aumento de las jubilaciones demoradas y la reducción de las anticipadas. La mejora de las condiciones laborales, la mayor esperanza de vida y la concienciación sobre la importancia de la planificación de la jubilación son factores que podrían contribuir a consolidar esta tendencia en el futuro.