Este es uno de esos casos en los que la realidad supera a la ficción, pues se trata de un asesino en serie que confesó falsamente más de 600 asesinatos. Este hombre, llamado Henry Lee Lucas, fue reconocido popularmente como The Confession Killer, literalmente: El Asesino de la Confesión.
Las falsas confesiones tuvieron a otro involucrado: el sheriff Jim Boutwell, que casi que tocaba el cielo con las manos cada vez que sentaba a Henry para que confesara un nuevo crimen que, luego se descubriría, él no había cometido. En este artículo conocerás los detalles del curioso caso de The Confession Killer.
Henry Lee Lucas: el asesino de la confesión
Henry Lee Lucas confesó ser el responsable de la muerte de más de 600 personas a lo largo de Florida, Luisiana, Oklahoma y Virginia Occidental. Cada vez que el sheriff Boutwell lo interrogaba sobre un asesinato, él simplemente lo confesaba. “Después de que cometo un crimen me lo olvido, voy de crimen en crimen”, había afirmado Lee Lucas.
Para Boutwell, Lucas se había transformado en un pasaporte a la fama y la promesa de un futuro brillante para sí mismo. Henry había sido detenido por posesión de arma de fuego en junio de 1983, cuando el sheriff de los Rangers de Texas en Georgetown quedó a cargo del interrogatorio. Quizás por mera rutina, el oficial le preguntó al detenido por dos casos que tenía sin resolver: las desapariciones de la anciana Kate Rich y de la adolescente Becky Powell. Lucas no vaciló al responder: “Sí, yo las maté y las descuarticé”. Y así arrancó. Se vendría una sucesión de cientos de casos que Henry Lee Lucas iba a confesar cada vez que se lo interrogara.
Sentencia final de Henry Lee Lucas

Luego de haber llevado a cabo investigaciones para confirmar las declaraciones de Henry Lee Lucas, se descubrió que había confesado cientos de asesinatos, que sería imposible que él los hubiese llevado a cabo. Fue entonces, que en un primer momento el hombre había sido encontrado culpable de asesinar a 11 personas, pero fue condenado a muerte por un solo caso con una víctima entonces no identificada (luego identificada en 2019 como Debra Jackson).
Con el paso del tiempo, el procurador general de Texas confirmó que Lucas en verdad era un mitómano y que únicamente había cometido 3 asesinatos con certeza, por lo que su pena fue cambiada a cadena perpetua. Con el paso de los años, Lucas se retractó de todo, a excepción de su confesión de haber asesinado a su madre. El hombre falleció finalmente a causa de una insuficiencia cardíaca en el año 2001.