Realizar la compra a menudo se asemeja a una carrera de obstáculos, especialmente al ir a un supermercado o una gran superficie, donde la diversidad de productos y los múltiples reclamos pueden desviar nuestra atención y generar confusión. Por ejemplo, al dirigirnos a la sección de refrigerados en busca de carne picada, nos encontramos con una variedad de envases, marcas y tamaños, todos aparentando contener carne picada.
7HAY QUE LEER LAS ETIQUETAS

Es cierto que como consumidores, a menudo confiamos en la apariencia del producto y no siempre prestamos atención a la etiqueta para verificar su contenido real. Sin embargo, es importante reconocer que tenemos una responsabilidad en informarnos sobre los diferentes tipos de productos cárnicos disponibles y en leer cuidadosamente las etiquetas para comprender qué estamos comprando realmente.
Las empresas también tienen una responsabilidad en proporcionar información clara y precisa sobre sus productos. Las estrategias de marketing a veces pueden ser engañosas al incluir reclamos que pueden llevar a los consumidores a malinterpretar el contenido real del producto. Es fundamental que las empresas sean transparentes en la presentación de la información en sus etiquetas para evitar confusiones y garantizar que los consumidores tomen decisiones informadas sobre sus compras.