Conducir en días de lluvia conlleva desafíos adicionales debido a la reducción de la visibilidad y la pérdida de tracción en las carreteras mojadas. La lluvia disminuye la adherencia de los neumáticos al pavimento, lo que puede resultar en derrapes y aquaplaning. La visión se ve afectada por el agua en el parabrisas y la luz reflejada en la carretera, lo que hace que sea más difícil ver claramente. Además, la lluvia a menudo reduce la distancia de frenado, lo que puede aumentar el riesgo de colisiones. Por lo tanto, es fundamental tener en cuenta todos los trucos que te vamos a contar a lo largo de este artículo, así que sigue leyendo para poder enterarte de cuáles son.
5Los neumáticos en mojado agarran la mitad que en seco
En condiciones de lluvia, la capacidad de agarre de los neumáticos se reduce significativamente en comparación con superficies secas. Esto se debe a la disminución de la fricción en carreteras mojadas, lo que afecta la capacidad de frenado y la estabilidad del vehículo. Es crucial mantener una velocidad moderada, evitar giros bruscos y tener neumáticos adecuados y en buen estado para garantizar la seguridad al conducir bajo la lluvia.