El calor durante las noches de verano pueden ser insoportable, lo que dificulta conciliar el sueño. Según los expertos científicos, la temperatura ideal para dormir se sitúa entre los 18 y los 21ºC en el dormitorio. Cuando la temperatura se encuentra por debajo o por encima de estos límites, las personas pueden experimentar dificultades para conciliar el sueño. Durante las noches de verano, es común que la temperatura supere los 21ºC, lo que dificulta descansar adecuadamente.
5APAGAR LOS APARATOS ELECTRÓNICOS

Apagar los aparatos electrónicos antes de ir a dormir es una excelente práctica para promover un sueño de calidad. Los dispositivos electrónicos, como los teléfonos móviles, emiten calor y luz azul, que pueden interferir con nuestro ritmo circadiano y dificultar la conciliación del sueño.
La luz azul emitida por estos dispositivos suprime la producción de melatonina, una hormona que regula el sueño, lo que puede hacer que nos sintamos más alerta y dificultar conciliar el sueño. Además, el calor que generan los dispositivos puede aumentar la sensación de calor en la habitación.