
El ordenamiento jurídico español establece que hay dos formas de trabajar, o bien como asalariado por cuenta ajena o como autónomo por cuenta propia. En el caso de los extranjeros, estos pueden trabajar a través de cualquiera de estas modalidades, pero para poder hacerlo necesitan cumplir una serie de requisitos y trámites administrativos.
Como vas a ver a lo largo de este artículo, no se trata de nada complejo. Sin embargo, si no tienes los permisos pertinentes no podrás darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos y por tanto no podrás cotizar por tu actividad. Por eso, antes de poner en marcha tu proyecto asegúrate de que cumples con los requisitos.
4El autónomo extranjero tiene que renovar su autorización

Para el extranjero que decide establecerse como autónomo en España los trámites no terminan una vez que ya está establecido aquí. La autorización inicial de residencia y trabajo por cuenta propia tiene una duración de un año. Pasado ese tiempo se extingue y se pasa a estar en situación ilegal, por lo que conviene estar atento para pedir la renovación con tiempo suficiente.
Si se está trabajando con normalidad no suele haber problema con este trámite. Basta con demostrar que se siguen cumpliendo los requisitos exigidos para la concesión inicial y que se está al corriente de pago de las obligaciones con Hacienda y con la Seguridad Social. Por tanto, para conseguir la renovación es fundamental no tener deudas tributarias ni de Seguridad Social.
Una vez producida la renovación, esta estará en vigor por un plazo de otros dos años más. El interesado deberá ir renovándola periódicamente para poder seguir trabajando en condiciones de legalidad.