Muchas películas se han adelantado a cierta tecnología de la que ahora disfruta toda la humanidad. Algunas películas de ciencia ficción han inspirado a muchos inventores a dibujar un nuevo futuro. Un ejemplo de ello es la película Terminator. En ella no solo aparece un futuro atenazado por la inteligencia artificial y los robots, también aparece un novedoso robot creado con metal líquido que puede adaptarse.
El androide T-1000 era ese modelo más avanzado que se componía de un extraño metal líquido que la ciencia ansiaba. Ahora, unos primeros diseños han podido crear algo similar a este metal líquido. Por tanto, podría ser una tecnología que podría tener varias aplicaciones en un futuro próximo. ¿Skynet se acerca?