
Emprender no es fácil, pero a la hora de hacerlo puedes elegir entre diferentes formas jurídicas. Puedes trabajar por tu cuenta como autónomo o montar una sociedad mercantil. Pero también tienes la opción de escoger un paso intermedio, ser un autónomo societario. Una figura controvertida y sobre la que suele haber muchas dudas, pero que también tiene muchos beneficios.
Si tienes esta condición debes saber que tu régimen jurídico es algo diferente a otros autónomos. Incluso tu modo de cobrar y tributar puede ser diferente. Pero no te preocupes, vamos a ver todo esto con más detalle a lo largo de este artículo, así que te recomendamos que no te lo pierdas.
4Factura a la sociedad ¿con IVA o sin IVA?

Si el autónomo ejerce su actividad de forma independiente a la sociedad debe emitir una factura por sus servicios y además aplicar en la misma el Impuesto sobre el Valor Añadido o IVA. En estos casos no existe otra forma legal de cobrar por los servicios prestados.
Pero, ¿qué es considerado como actividad independiente? Puedes identificarla si se cumplen los siguientes puntos:
- El autónomo hace uso de medios propios para llevar a cabo la actividad
- No es parte del organigrama empresarial como cualquier otro trabajador, sino que él sigue sus pautas de horario y vacaciones.
- Asume el riesgo económico de su actividad.
- Tiene un contrato que lo sujeta a responsabilidades con sus clientes y responde por los reclamos hacia su trabajo.